En un momento donde la competitividad logística y la integración regional vuelven a ocupar un lugar central en la agenda sudamericana, Paraguay fue sede de la LI Reunión Ordinaria del Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH), en el marco del ejercicio de la Presidencia Pro Témpore del organismo.
El encuentro reunió a autoridades de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay, además de representantes del sector privado regional vinculados a la operación y desarrollo de la Hidrovía Paraguay–Paraná.
Durante la jornada, las delegaciones avanzaron en una serie de acuerdos orientados a otorgar mayor dinamismo institucional al sistema de gobernanza del principal corredor logístico de la región.
Uno de los principales resultados fue el consenso para establecer un mecanismo de reuniones semestrales, buscando generar mayor continuidad en el tratamiento de los temas estratégicos y acelerar la toma de decisiones sobre asuntos vinculados a navegación, infraestructura, integración y competitividad.

Asimismo, se acordó la conformación de un grupo de trabajo técnico que tendrá la misión de analizar nuevas propuestas orientadas a fortalecer el funcionamiento de los órganos del Acuerdo y ampliar la participación del sector privado regional dentro de las instancias de diálogo.
Otro de los puntos destacados fue el compromiso asumido para reactivar la Comisión del Acuerdo, considerada una herramienta institucional clave para la coordinación entre los Estados Parte y que permanecía sin reuniones desde hace más de dos años. Para ello, se definió una fecha límite que permita retomar formalmente sus actividades.
La decisión adquiere especial relevancia en un contexto donde la Hidrovía Paraguay–Paraná continúa consolidándose como uno de los principales ejes de integración física, comercio exterior y desarrollo productivo de América del Sur.
Como cierre del encuentro, Paraguay concretó el traspaso de la Presidencia Pro Témpore del Comité Intergubernamental de la Hidrovía al Uruguay, reafirmando junto a los demás países miembros el compromiso con el diálogo regional, la cooperación institucional y el fortalecimiento de este mecanismo estratégico para el futuro del transporte fluvial.

La señal que deja esta reunión parece clara: más coordinación, mayor participación regional y una agenda que vuelve a colocar a la Hidrovía como una infraestructura central para la competitividad y el desarrollo del Cono Sur.








