El presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y vicepresidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), Luis Zubizarreta, analizó la reciente controversia generada en torno a la desregulación del servicio de practicaje en Argentina, destacando que el debate debe centrarse en garantizar la continuidad de un servicio esencial, fomentar la competencia y preservar la seguridad de la navegación.
Durante una entrevista concedida al programa Paraguay Fluvial, Zubizarreta explicó que las medidas impulsadas por el Gobierno argentino forman parte de una estrategia más amplia orientada a reducir los costos logísticos y mejorar la competitividad del sistema productivo y exportador del país.
Según señaló, el objetivo también se encuentra alineado con el proceso de modernización de la concesión de la Vía Navegable Troncal, buscando que toda la cadena logística opere con mayor eficiencia.
Un conflicto que expuso un problema estructural

Al referirse al conflicto que paralizó durante varios días la operatoria portuaria por la interrupción del servicio de practicaje, Zubizarreta sostuvo que la situación dejó al descubierto una cuestión que trasciende el debate sobre las tarifas.
«Más allá de si el servicio es caro o barato, quedó demostrado que existe el riesgo de que la interrupción de una actividad esencial pueda detener completamente el sistema logístico», afirmó.
Indicó que el practicaje constituye un servicio crítico para la navegación en ríos con características hidrológicas complejas, donde el conocimiento local del práctico resulta determinante para la seguridad de las maniobras.
Por ello, consideró necesario avanzar hacia un esquema que garantice que el servicio nunca vuelva a interrumpirse, evitando impactos sobre la competitividad regional.

Competencia sí, pero con seguridad
Respecto al debate sobre la apertura del mercado, Zubizarreta manifestó que es saludable promover una mayor competencia entre los prestadores del servicio, siempre que quienes ingresen cuenten con la formación y las capacidades profesionales necesarias.
Aclaró que no comparte afirmaciones categóricas respecto a que el practicaje argentino sea el más costoso del mundo, señalando que muchas comparaciones internacionales no consideran diferencias operativas, geográficas y regulatorias entre los distintos sistemas portuarios.
«Hay que evitar comparar realidades diferentes. Lo importante es generar competencia para que sea el mercado el que determine los precios, pero sin poner en riesgo la seguridad», expresó.
La seguridad, un factor irrenunciable
El dirigente también se mostró prudente respecto a la posibilidad de que determinados capitanes puedan prescindir del práctico por conocer la ruta.
En ese sentido sostuvo que la navegación en la hidrovía presenta condiciones cambiantes que requieren conocimientos específicos y experiencia permanente.
«El peor escenario sería ahorrar un costo y luego enfrentar un accidente mucho más costoso. La seguridad debe estar por encima de cualquier otra consideración», afirmó.
Agregó que cualquier modificación del sistema debe ser analizada con profundidad, incorporando además los avances tecnológicos que hoy contribuyen a hacer la navegación cada vez más segura.
Acuerdo transitorio y una mesa de diálogo
Finalmente, Zubizarreta destacó que el conflicto logró encauzarse mediante un acuerdo entre las partes, que contempló una reducción aproximada del 20 % en los costos del servicio y permitió reanudar la actividad portuaria.
Asimismo, valoró la decisión del Gobierno argentino de conformar una mesa de trabajo para discutir el futuro del sistema de practicaje.
«Lo más importante era recuperar la normalidad de las operaciones. Ahora esperamos que esa mesa pueda trabajar seriamente para encontrar una solución de largo plazo que combine seguridad, continuidad del servicio y competitividad», concluyó.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en Paraguay Fluvial, donde Zubizarreta analizó el impacto que las reformas logísticas y regulatorias pueden tener sobre el comercio exterior argentino y la competitividad de toda la región de la Hidrovía Paraguay–Paraná.








