Milton Delfor Molinas Argüello relató en Paraguay Fluvial el proceso judicial que enfrentó tras una acusación por hurto agravado cuando se desempeñaba como marinero. Asegura que fue absuelto en juicio, pero sostiene que las consecuencias de aquella causa continúan hasta hoy. Actualmente impulsa una demanda de indemnización por daños y perjuicios contra Paranave S.A. y pide celeridad a la Justicia.
Un proceso judicial que se extendió durante años, dos instancias de juicio, dificultades para regresar a la actividad laboral y un profundo impacto personal y familiar forman parte del relato de Milton Delfor Molinas Argüello, marinero que brindó su testimonio en una entrevista con Paraguay Fluvial.
Según explicó Molinas Argüello, el caso se remonta a 2017, cuando trabajaba como marinero para una empresa naviera. Indicó que se incorporó a la embarcación en agosto de aquel año y que, tras finalizar un viaje en diciembre, integrantes de la tripulación fueron involucrados en una causa por supuesto hurto agravado relacionado con faltantes de mercaderías de contenedores.
“En ese viaje hubo 12 o 13 tripulantes. Todos fuimos imputados”, relató durante la entrevista.

Molinas sostuvo que la acusación derivó en un extenso proceso penal y aseguró que la naviera impulsó una querella criminal en su contra y contra otros miembros de la tripulación.
De acuerdo con su testimonio, el primer juicio oral se produjo en 2022 y posteriormente la causa atravesó una instancia de apelación, lo que derivó en la realización de un nuevo juicio en 2023.
Molinas afirmó que finalmente obtuvo una resolución absolutoria y que pudo demostrar su inocencia frente a las acusaciones formuladas en su contra.
“Mancharon mi apellido”
Para el extripulante, sin embargo, la absolución judicial no significó el final de las consecuencias.

Durante la entrevista sostuvo que, desde entonces, no logró reincorporarse de manera estable al sector naviero y aseguró que la situación afectó profundamente su reputación profesional y familiar.
“Manchó mi apellido, manchó la reputación de mi papá, de mi familia, de mis hijos y de todos mis seres queridos”, expresó.
Uno de los aspectos que más remarcó fue precisamente el impacto laboral. Según su versión, después del proceso no volvió a encontrar oportunidades para navegar y considera que haber estado involucrado en aquella causa perjudicó sus posibilidades dentro de un sector en el que las empresas y los profesionales mantienen una estrecha vinculación.
También describió las consecuencias económicas de haber afrontado durante años los gastos derivados de su defensa judicial.
Molinas aseguró que el proceso lo llevó a una situación económica extremadamente difícil y que actualmente depende de la colaboración de familiares para continuar impulsando las acciones judiciales.
Demanda por daños y perjuicios
Tras concluir el proceso penal, Molinas decidió recurrir a la vía civil.
Actualmente impulsa una demanda de indemnización por daños y perjuicios contra Paranave S.A., según manifestó durante la entrevista, y señaló que el expediente se encuentra atravesando la etapa probatoria.
Su planteamiento busca una reparación económica por las consecuencias que, sostiene, produjo la acusación sobre su vida laboral, económica, familiar y personal.
Molinas manifestó además estar dispuesto a alcanzar un acuerdo con la contraparte, siempre que la propuesta responda a las pretensiones planteadas dentro de su reclamo.
“Lo que estamos pidiendo es una indemnización por los daños y perjuicios”, señaló.
El extripulante afirmó que lo que pretende ahora es que la Justicia determine las responsabilidades correspondientes sobre la base de las documentaciones incorporadas al expediente.
Pide celeridad a la Justicia
Otro de los principales pedidos realizados públicamente por Molinas es que su causa avance con mayor rapidez.
Durante la entrevista identificó el expediente de su demanda como “Milton Delfor Molinas contra Paranave S.A. s/ indemnización de daños” y señaló que la causa se encuentra, según su versión, en la Secretaría N.º 31.
Molinas sostuvo que su situación personal hace especialmente importante obtener una resolución en un plazo razonable.
“Quiero que se solucione ahora que estoy vivo”, manifestó al reclamar celeridad en el tratamiento de su expediente.
El entrevistado también habló extensamente de problemas de salud que atraviesa actualmente y aseguró que necesita tratamiento permanente. Vinculó el deterioro de su calidad de vida con el prolongado estrés que, según afirma, le produjo el proceso judicial. Esta relación causal corresponde a su testimonio personal y no constituye, por sí sola, una conclusión médica o judicial.
Denuncia presuntas amenazas y episodios de amedrentamiento
Uno de los momentos más delicados de la entrevista ocurrió cuando Molinas afirmó haber experimentado situaciones que interpreta como amenazas o intentos de amedrentamiento.
Relató que personas habrían merodeado el lugar donde reside y mencionó además un accidente en el que sufrió lesiones en una pierna. Según su testimonio, después del episodio habría recibido expresiones que interpretó como relacionadas con el litigio.
Molinas reconoció durante la propia entrevista que se trata de una sospecha de su parte, por lo que estos hechos no pueden ser presentados como responsabilidades comprobadas de la empresa ni de terceros sin una determinación de las autoridades competentes.
El extripulante aseguró sentir temor por su seguridad y la de personas de su entorno, al tiempo que reiteró su intención de continuar con la demanda.
Un caso que expone el impacto de los procesos judiciales sobre los trabajadores
Más allá de la controversia judicial que deberá resolverse en los tribunales, el testimonio de Milton Delfor Molinas Argüello pone sobre la mesa una problemática particularmente sensible para los trabajadores del sector: las consecuencias profesionales, económicas y familiares que puede producir una acusación penal aun cuando posteriormente exista una resolución absolutoria.
Molinas sostiene que recuperar jurídicamente su inocencia no fue suficiente para recuperar la vida que tenía antes del proceso.
Hoy su reclamo se trasladó al ámbito civil, donde busca determinar si corresponde una reparación por los daños que afirma haber sufrido.
Mientras la causa continúa su trámite, su pedido es concreto: celeridad judicial y una resolución definitiva sobre su reclamo de indemnización.








