Paraguay planteó durante la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur su preocupación por la forma en que se distribuirán las cuotas de exportación contempladas en el acuerdo interino con la Unión Europea, al considerar que el esquema actual perjudica la competitividad del país y favorece a los socios con mayores capacidades comerciales.
El presidente de la República, Santiago Peña, aprovechó su intervención como anfitrión de la cumbre para expresar el malestar del Gobierno paraguayo por los primeros pasos en la implementación del acuerdo.
«Las primeras medidas nos dejan un sabor amargo en la implementación del acuerdo. Sin justicia no puede haber un Mercosur, no puede haber integración, no puede haber amistad genuina entre nosotros», afirmó el mandatario, quien recordó que Paraguay realizó importantes concesiones durante las negociaciones para contribuir al cierre del entendimiento entre ambos bloques.
Peña sostuvo que el país espera recibir el mismo nivel de consideración por parte de sus socios en esta nueva etapa de implementación, especialmente en aquellos aspectos vinculados al acceso a mercados.

Cuotas sin consenso
Tras la reunión presidencial, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, explicó que la principal diferencia se centra en la distribución de los contingentes de exportación para carne enfriada, carne congelada y arroz, productos en los que los cuatro países del Mercosur poseen una oferta exportable relevante.
Según explicó, el acuerdo con la Unión Europea establece un contingente libre de aranceles que, para este año, asciende a 6.000 toneladas en el caso de la carne. Sin embargo, los países del bloque aún no lograron consensuar el mecanismo para repartir ese cupo.
La posición paraguaya propone una distribución equitativa entre los cuatro Estados parte, mientras que, en ausencia de un acuerdo, rige un sistema en el que el primer país que concreta las operaciones comerciales consume el cupo disponible.

Riesgo para la competitividad
El canciller advirtió que este mecanismo puede generar distorsiones comerciales y afectar las condiciones de negociación de los exportadores paraguayos.
En lugar de beneficiarse plenamente de la eliminación del arancel, explicó, las empresas podrían verse obligadas a competir por acceder primero al contingente disponible, lo que terminaría trasladando la discusión al precio de venta y reduciendo las ventajas previstas en el acuerdo.
Ramírez también recordó que los demás socios del Mercosur ya cuentan con asignaciones consolidadas dentro de la denominada Cuota Hilton, mientras que Paraguay dispone únicamente de un cupo de 1.000 toneladas para carne vacuna premium.
Por ese motivo, sostuvo que el país considera indispensable que las nuevas preferencias comerciales sean distribuidas bajo criterios de equilibrio y equidad, de manera que todos los miembros del bloque puedan acceder en igualdad de condiciones a los beneficios negociados con la Unión Europea.
La discusión sobre la asignación de estos contingentes continuará en el ámbito técnico del Mercosur, mientras los Estados parte buscan consensuar un mecanismo que permita implementar plenamente el acuerdo comercial sin generar asimetrías entre los países miembros.








