El presidente de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), Ing. Julio César Vera Cáceres, afirmó que considera “cierta y necesaria” la posibilidad de avanzar hacia un esquema que permita al Estado dejar de financiar directamente los contratos de dragado. Además, confirmó que la nueva draga donada por Japón podría eventualmente ser arrendada a empresas contratistas. La embarcación, valuada en unos USD 23,7 millones, tiene capacidad de succión de 1.500 metros cúbicos por hora.
La incorporación de la nueva draga de gran capacidad a la flota paraguaya no solamente representa un salto tecnológico para el mantenimiento de la navegación. También vuelve a colocar sobre la mesa un debate de fondo: cómo financiar a largo plazo el dragado y mantenimiento de la vía navegable paraguaya y si el país podría avanzar hacia un modelo de concesión acompañado de un eventual cobro de peaje.
El presidente de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), Ing. Julio César Vera Cáceres, abordó esta posibilidad durante una entrevista con Diego Florentin, en el programa La Mañana Central por Central Radio 1140 AM.
Consultado acerca de si Paraguay podría replicar un esquema similar al aplicado en Argentina, donde el mantenimiento de la vía navegable se estructura mediante una concesión financiada con el cobro de peaje, Vera Cáceres sostuvo que no observa obstáculos para estudiar una alternativa semejante.
«“Yo no veo obstáculos para que el Gobierno paraguayo deje de realizar erogaciones que son bastante significativas”, señaló.»

De acuerdo con el titular de la ANNP, Paraguay lleva años destinando importantes recursos públicos al dragado de sus vías navegables y estimó que el Estado ya habría desembolsado, como mínimo, unos USD 200 millones en contratos destinados a estos trabajos.
En ese contexto, al referirse concretamente a la posibilidad de migrar hacia otro esquema de financiamiento, fue categórico:
«“Esa es una posibilidad, naturalmente es una posibilidad cierta y diría necesaria”.»

La nueva draga también podría ser arrendada
Otro de los aspectos destacados de la entrevista fue el posible modelo de utilización de la nueva draga incorporada al patrimonio nacional.

Vera Cáceres explicó que la ANNP tiene diferentes alternativas previstas para el empleo de la embarcación y confirmó que, ante determinadas circunstancias, podría ser arrendada a empresas contratistas encargadas del dragado de distintos sectores del río Paraguay.
“En situaciones no previstas, eventualmente [podría ser] arrendada a alguna empresa contratista”, explicó.
El presidente de la ANNP indicó además que la institución se encuentra desarrollando un proyecto que requerirá un acuerdo con la República Argentina, aunque evitó brindar mayores detalles debido a que todavía existen aspectos pendientes de definición.
Actualmente, los trabajos de dragado contratados por el Estado paraguayo se encuentran distribuidos por tramos, mientras la ANNP participa mediante la dirección de obras, elaboración del proyecto ejecutivo, fiscalización, acompañamiento y auditoría técnica.
La disponibilidad de una draga propia de alta capacidad permitiría intervenir ante situaciones extraordinarias y complementar el trabajo de los contratistas.
Un ejemplo mencionado por Vera Cáceres fueron las dificultades experimentadas durante las bajantes extremas, cuando incluso las tomas de agua de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (ESSAP) enfrentaron acumulaciones de sedimentos y lodo.
La draga podría, por tanto, intervenir no solamente sobre pasos críticos para la navegación comercial, sino también prestar apoyo ante situaciones de emergencia o necesidades específicas de otras instituciones.
USD 23,7 millones y una capacidad inédita para Paraguay
La nueva unidad representa una inversión aproximada de USD 23,7 millones, monto que incluye su construcción y el transporte desde Japón hasta Paraguay.
Según los datos proporcionados por el titular de la ANNP, posee una capacidad de succión de 1.500 metros cúbicos por hora, con posibilidad de trabajar a una distancia aproximada de 500 metros.
Vera Cáceres sostuvo que se trata de la draga de mayor capacidad disponible actualmente en Paraguay y destacó que supera ampliamente las capacidades habituales de las unidades que trabajan en los ríos de la región, que generalmente se encontrarían entre los 350 y 700 metros cúbicos.
La embarcación requiere solamente tres personas para su operación, aunque por su configuración no dispone de camarotes ni comedor. Por ese motivo deberá trabajar acompañada de embarcaciones de apoyo cuando opere en sectores alejados de instalaciones terrestres.
La ANNP, no obstante, decidió ampliar considerablemente la cantidad de personal capacitado. Aunque la operación requiere tres tripulantes, más de 30 funcionarios fueron formados para su manejo y mantenimiento, según explicó Vera Cáceres.
Una gestión que comenzó en 2014
La llegada de la draga es el resultado de un proceso diplomático y técnico que se extendió durante más de una década.
Las primeras gestiones se remontan a junio de 2014, durante una visita oficial a Tokio encabezada por el entonces presidente Horacio Cartes y una comitiva integrada, entre otras autoridades, por el canciller Eladio Loizaga.
En aquella oportunidad se abordaron diferentes proyectos de cooperación con Japón y, mediante las gestiones vinculadas con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), comenzó a analizarse la posibilidad de incorporar una draga para Paraguay.
El proceso dio un paso decisivo el 1 de septiembre de 2017, cuando el Gobierno japonés comunicó oficialmente su disposición de avanzar con la donación mediante un intercambio de notas diplomáticas con Paraguay.
Posteriormente, en diciembre de 2018, Japón confirmó la concreción de la cooperación.
Ya durante la actual administración, luego de la asunción del presidente Santiago Peña en agosto de 2023, el proyecto ingresó en su etapa de ejecución. Vera Cáceres recordó que el 11 de septiembre de 2023 se firmó en Japón el contrato para la construcción de la embarcación con el astillero Fuji.
Una vez terminada, la draga realizó el viaje marítimo hasta Nueva Palmira, Uruguay, desde donde fue trasladada en convoy hasta el puerto de Pilar.
Allí se concretó posteriormente el proceso de entrega y recepción y comenzaron los cursos de capacitación para el personal paraguayo, impartidos por especialistas japoneses. La formación continuará hasta el 28 de agosto, mientras que los técnicos japoneses tienen previsto regresar a su país el día 30.
Dragado, navegación y seguridad estratégica
Para el titular de la ANNP, mantener operativos los ríos Paraguay y Paraná trasciende una cuestión exclusivamente logística.
Vera Cáceres sostuvo que la navegabilidad constituye un componente estratégico e incluso relacionado con la seguridad nacional, considerando que una proporción fundamental del comercio exterior paraguayo depende de la Hidrovía Paraguay–Paraná.
Recordó que durante 2024 y 2025 el país atravesó condiciones hidrológicas particularmente adversas. Sin embargo, destacó que los dragados preventivos permitieron mantener abierta la navegación y evitar la interrupción del tráfico fluvial.
Uno de los sectores más complejos fue la desembocadura del río Bermejo, cuyo elevado aporte de sedimentos genera dificultades cuando el río Paraguay presenta bajos niveles. Con menor caudal, el Paraguay pierde capacidad para transportar naturalmente esos sedimentos aguas abajo, provocando acumulaciones que pueden afectar el canal navegable.
Aunque esta situación produjo demoras, el tráfico no llegó a interrumpirse.
Una nueva discusión sobre el modelo paraguayo
La incorporación de una draga de USD 23,7 millones y 1.500 metros cúbicos por hora representa una herramienta inédita para Paraguay. Pero las declaraciones del presidente de la ANNP proyectan el debate mucho más allá de las capacidades técnicas de la nueva embarcación.
Por un lado, el Estado podría utilizarla directamente para atender emergencias, apoyar trabajos específicos o incluso arrendarla a contratistas privados.
Por otro, comienza a plantearse con mayor claridad la posibilidad de revisar el modelo mediante el cual Paraguay financia el mantenimiento de su principal vía de comercio exterior.
Tras años de desembolsos públicos que, según Vera Cáceres, acumularían al menos USD 200 millones, el titular de la ANNP no descarta que Paraguay pueda avanzar hacia un esquema de concesión de largo plazo y financiamiento mediante peaje, siguiendo experiencias implementadas en otros tramos de la Hidrovía.
Una posibilidad que, hasta hace poco, aparecía principalmente dentro del debate sectorial y que ahora encuentra una definición significativa desde la propia conducción de la ANNP: para Vera Cáceres, no solamente es posible, sino que podría resultar necesaria.








