El acaecimiento se produjo a la altura del kilómetro 1016 del río Paraná, entre Bella Vista y Lavalle, provincia de Corrientes. Los trabajadores formaban parte de la tripulación del remolcador de empuje Cavalier IV. Según la declaración testimonial del capitán, la lancha auxiliar sufrió la detención de su motor mientras realizaba una maniobra vinculada al zodíaco del convoy.
Una nueva tragedia golpea a los trabajadores de la navegación fluvial. Un marinero perdió la vida y otro permanece desaparecido luego de un grave acaecimiento registrado en aguas del río Paraná, a la altura aproximada del kilómetro 1016, entre las localidades correntinas de Bella Vista y Lavalle.
Los dos trabajadores formaban parte de la tripulación del remolcador de empuje Cavalier IV y se encontraban a bordo de una embarcación auxiliar realizando una maniobra vinculada al zodíaco del convoy cuando se produjo la emergencia.
De acuerdo con la declaración testimonial del capitán del remolcador, cuya transcripción forma parte de los antecedentes disponibles sobre el caso, en la lancha se encontraban dos personas: Enrique Javier Fernández, patrón de segunda que se desempeñaba como pilotín, y Ricardo León Aguilera, marinero, quien permanece desaparecido.

LA ALERTA: “PARÓ EL MOTOR DE LA LANCHA”
Según el relato del capitán, la embarcación auxiliar mantenía comunicación con el remolcador mediante radio VHF, canal 88.
Durante la operación, los tripulantes informaron una anomalía: el motor de la lancha se había detenido.
La comunicación habría sido prácticamente inmediata. El remolcador navegaba en ese momento a una velocidad aproximada de 5 kilómetros por hora y, una vez recibida la alerta, desde el puente se dispuso detener la marcha.

El capitán declaró que la embarcación auxiliar se encontraba inicialmente fuera de la línea de rumbo del convoy, pero que, al quedar sin propulsión, habría comenzado a desplazarse hacia este.
Debido a la inercia propia del conjunto de empuje, la detención no podía producirse instantáneamente. Según la estimación aportada durante la declaración, el convoy pudo avanzar aproximadamente otros 50 metros antes de detener completamente su marcha.
ALARMA GENERAL Y OPERATIVO DE RESCATE
Ante la emergencia se activó la alarma general a bordo del Cavalier IV, movilizando a la tripulación hacia sus puestos de rescate.
Una segunda lancha fue entonces desplegada para acudir en auxilio de los compañeros.
Tras detener la marcha y comenzar el desplazamiento provocado por la corriente, desde el remolcador lograron visualizar tanto la lancha accidentada como a uno de los tripulantes en el agua, a una distancia que el capitán estimó entre 60 y 100 metros.
Tres marineros participaron directamente del operativo de rescate: Elías Damián López Martínez, Alfonso Mergarejo Luis y Matías González Arias, según los nombres consignados durante la declaración testimonial.
Uno de los trabajadores fue recuperado del agua. De acuerdo con el testimonio, se encontraba boca abajo y aparentemente ya no presentaba signos vitales cuando fue alcanzado por los rescatistas.
Los tripulantes iniciaron inmediatamente maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Matías González Arias habría comenzado las tareas, acompañado posteriormente por los otros integrantes del equipo de rescate.
Las maniobras continuaron durante el traslado y posteriormente a bordo del remolcador. Durante la reanimación, el trabajador llegó a expulsar agua por la boca, pero, pese a los esfuerzos realizados por sus compañeros, no fue posible revertir la situación y se confirmó su fallecimiento.
CONTINÚA LA BÚSQUEDA DEL SEGUNDO TRIPULANTE
Mientras se desarrollaba el rescate, comenzó también la búsqueda del segundo trabajador involucrado en el accidente, Ricardo León Aguilera, quien continúa desaparecido de acuerdo con la información disponible.
En la zona se desplegaron medios de búsqueda y patrullaje, incluyendo presencia de la Prefectura Naval Argentina, mientras continúan las tareas destinadas a localizar al marinero.
Las circunstancias exactas que llevaron a la embarcación auxiliar hacia el convoy, así como la secuencia técnica completa del accidente, deberán ser determinadas por la investigación correspondiente. La declaración del capitán constituye uno de los elementos testimoniales para reconstruir lo sucedido.
TRES ACCIDENTES EN APENAS 46 DÍAS
El caso del Cavalier IV adquiere una dimensión todavía más preocupante al observarse dentro de la sucesión de graves accidentes que vienen afectando a trabajadores de la navegación en los ríos Paraguay y Paraná.
Con este nuevo episodio, son tres los accidentes graves registrados en un periodo de apenas 46 días, dejando, de acuerdo con el balance disponible, ocho trabajadores fallecidos y uno desaparecido.
Una estadística que vuelve a colocar en primer plano las condiciones en las que se desarrollan las operaciones fluviales y, fundamentalmente, la necesidad de profundizar la prevención, los protocolos de seguridad, el mantenimiento de los equipos, la capacitación y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Mientras avanza la investigación para determinar con precisión cómo ocurrió el accidente del Cavalier IV, todos los esfuerzos permanecen concentrados ahora en la búsqueda de Ricardo León Aguilera, el trabajador que continúa desaparecido en aguas del río Paraná.








