La producción de soja alcanzaría las 12,5 millones de toneladas y mantiene un ritmo exportador superior al del año pasado. Sin embargo, la incertidumbre internacional, la posible llegada de El Niño y los nuevos esquemas de peaje y concesión en la Hidrovía Paraguay-Paraná figuran entre las principales preocupaciones del sector exportador.
El director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), Hugo Pastore, afirmó que Paraguay atraviesa una de las mejores campañas agrícolas de los últimos años, con una producción estimada en 12,5 millones de toneladas de soja, un incremento sostenido de las exportaciones y perspectivas favorables para el maíz durante el segundo semestre.
En entrevista con Paraguay Fluvial, señaló que los resultados responden a una excelente campaña productiva, impulsada por la recuperación de zonas agrícolas como el norte de Caaguazú, además del aporte de la zafriña y de la producción chaqueña.
«Las exportaciones reflejan una muy buena campaña. Mes tras mes comprobamos que estamos por encima del mismo período del año pasado, tanto en volumen como en actividad.»

La logística acompañó el crecimiento
Pastore destacó que, pese a la bajante del río Paraguay registrada durante parte del año, los trabajos de dragado permitieron sostener la navegabilidad y garantizar la continuidad de las exportaciones.
Asimismo, recordó que Argentina continúa siendo el principal destino de la soja paraguaya en grano, mientras que Brasil se mantiene como el segundo mercado, con un crecimiento de los envíos por vía terrestre.
Incertidumbre internacional y presión sobre los precios
El ejecutivo explicó que el contexto internacional continúa siendo altamente volátil debido a los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China y a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Según indicó, los cambios en los flujos comerciales internacionales y la reciente caída del precio del petróleo también impactan en la cotización de los productos agrícolas.

«Que bajen los combustibles es positivo, pero cuando también caen los precios de los productos que exportamos deja de ser una buena noticia.»
El segundo semestre estará marcado por el maíz y la próxima siembra de soja
Pastore sostuvo que todavía resta un importante volumen de soja por exportar y que la cosecha de maíz ya comenzó con muy buenas perspectivas.
El cereal ya está siendo enviado al mercado brasileño y también se prevén embarques por la vía fluvial, lo que generará mayor movimiento en silos, transporte terrestre, puertos y embarcaciones.
En cuanto al trigo, explicó que la superficie sembrada volvió a disminuir debido a los menores precios internacionales y a que muchos productores priorizan iniciar la siembra de soja apenas concluya el período de vacío sanitario establecido por el SENAVE.
El Niño: mejor con lluvias, pero sin excesos
Respecto al anunciado fenómeno de El Niño, Pastore sostuvo que el sector prefiere un escenario de lluvias antes que uno de sequía, aunque advirtió que el exceso de precipitaciones también representa riesgos importantes.
Las lluvias intensas pueden impedir las labores agrícolas, favorecer enfermedades en los cultivos, deteriorar caminos y afectar la logística, además de provocar inconvenientes en terminales portuarias en caso de inundaciones.
No obstante, aseguró que el sector productivo está hoy mejor preparado que hace diez años gracias a las inversiones en maquinaria agrícola, mejoras en la infraestructura vial y adecuaciones realizadas por varias terminales portuarias para enfrentar eventos climáticos extremos.
CAPECO cuestiona nuevos peajes y pide participar en las decisiones sobre la Hidrovía
Uno de los principales temas planteados por el sector es la situación de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Pastore explicó que el reciente comunicado emitido por CAPECO responde a dos preocupaciones centrales: la concesión del tramo argentino de la hidrovía y el cobro del peaje entre Santa Fe y Confluencia, además de la propuesta de una iniciativa privada para una eventual concesión de tramos del río Paraguay, incluso en sectores soberanos y compartidos con Brasil y Argentina.
Si bien aclaró que el sector no rechaza el cobro de un peaje cuando existe un servicio que aporte eficiencia, sostuvo que cualquier costo adicional debe traducirse en beneficios concretos para la navegación y la competitividad del comercio exterior paraguayo.
«No estamos en desacuerdo con un cobro siempre que exista un servicio efectivamente prestado y que ese beneficio justifique el costo adicional para la carga.»
«Los que finalmente pagan la cuenta somos los dadores de carga»
Pastore remarcó que los exportadores consideran indispensable participar en todas las discusiones relacionadas con la hidrovía.
Explicó que cualquier incremento en los costos logísticos termina afectando directamente a los exportadores y, en el caso de las importaciones, también a los consumidores paraguayos.
Asimismo, señaló que el crecimiento proyectado del transporte de mineral de hierro por la hidrovía deberá formar parte del análisis, ya que modificará el volumen de tráfico en la vía navegable.
Confían en el diálogo con el Gobierno
Finalmente, el director ejecutivo de CAPECO indicó que el gremio ya planteó estas inquietudes en la Comisión Nacional de Logística y espera ser convocado a las próximas mesas de trabajo.
Destacó que históricamente ha existido un diálogo fluido con las autoridades nacionales y expresó la expectativa de que el sector privado pueda participar activamente en las decisiones relacionadas con el futuro de la hidrovía.
«Los dadores de carga debemos formar parte de esta discusión porque somos quienes finalmente asumimos los costos. Confiamos en que el Gobierno mantendrá ese espacio de diálogo para construir soluciones que fortalezcan la competitividad logística del Paraguay»








