El viceministro de Comercio Exterior e Integración de Bolivia, Rodrigo Arce Ballivián, destacó que el país busca duplicar en los próximos años el volumen de carga que moviliza a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná, consolidando una alternativa logística estratégica que permita reducir costos, diversificar mercados y fortalecer la integración regional.
Bolivia ve en la Hidrovía Paraguay-Paraná una de las principales herramientas para transformar su estructura logística y potenciar su comercio exterior. Así lo afirmó el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Rodrigo Arce Ballivián, durante una entrevista concedida a Paraguay Fluvial, en la que destacó la importancia del Segundo Encuentro Trinacional del Río Paraguay para el Desarrollo Hidroviario – Sistema Tamengo, que finalmente se realizará el próximo 16 de junio en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
El encuentro, impulsado principalmente por el sector privado boliviano con apoyo del Gobierno, se desarrolla en un contexto particularmente complejo para Bolivia debido a las movilizaciones y conflictos internos que obligaron a postergar diversas actividades previstas en el país. Sin embargo, para las autoridades bolivianas, la agenda vinculada a la hidrovía mantiene una prioridad estratégica.
«Bolivia necesita avanzar en la diversificación de su logística. Hoy el 82% del comercio exterior boliviano se mueve a través de puertos del Pacífico, principalmente Arica e Iquique, mientras que apenas el 18% utiliza la salida atlántica por la Hidrovía Paraguay-Paraná», explicó Arce.

Según el viceministro, los acontecimientos recientes a nivel global y regional demuestran que depender de un único corredor logístico representa un riesgo para la competitividad de cualquier país.
«Todo lo que ha sucedido en los últimos años nos muestra la necesidad de diversificar las opciones logísticas. La hidrovía representa una alternativa fundamental para llegar al océano Atlántico y brindar a exportadores e importadores nuevas posibilidades para transportar sus mercancías», señaló.
Uno de los puntos neurálgicos para Bolivia es el Canal Tamengo, conexión estratégica que permite el acceso del país a la Hidrovía Paraguay-Paraná. Actualmente, a través de esta vía operan terminales privadas como Puerto Aguirre, Puerto Gravetal y Puerto Jennefer, que concentran buena parte de la carga boliviana que se moviliza por el sistema fluvial.
Arce destacó además la relevancia de proyectos como Puerto Busch y el enorme potencial de desarrollo existente en el oriente boliviano, una región que concentra gran parte de la producción exportable del país.

«Bolivia necesita incrementar significativamente sus exportaciones. Tenemos que ofrecer soluciones logísticas más eficientes a nuestros productores y exportadores. Para gran parte del oriente boliviano, la hidrovía es una solución natural y estratégica», sostuvo.
Uno de los principales desafíos que enfrenta Bolivia es el elevado costo logístico de su economía. Según datos citados por el propio viceministro, el costo del transporte y la logística representa aproximadamente el 18% del Producto Interno Bruto boliviano, muy por encima del promedio regional estimado en torno al 12%.
«Bolivia tiene uno de los costos logísticos más altos de América Latina. Reducir esos costos significa mejorar nuestra competitividad, facilitar las exportaciones y generar mayores oportunidades de desarrollo», explicó.
En ese contexto, consideró que la integración logística regional debe avanzar mediante acciones concretas entre los países miembros de la hidrovía.
«Muchas veces no se trata de resolver grandes problemas. Existen pequeñas decisiones técnicas y administrativas que pueden mejorar considerablemente la navegabilidad, reducir costos y aumentar la rentabilidad para quienes utilizan la vía navegable», afirmó.
El funcionario destacó además la importancia de fortalecer la coordinación entre instituciones de Bolivia, Paraguay y Brasil para avanzar en mejoras operativas que beneficien al conjunto del sistema.
A su criterio, la hidrovía debe ser entendida como una plataforma regional de integración económica y no solamente como una infraestructura de transporte.
«El trabajo conjunto entre nuestros países puede generar beneficios muy importantes. La hidrovía fortalece la integración regional y permite construir una plataforma logística más eficiente para todos», señaló.
Las proyecciones del Gobierno boliviano son ambiciosas. Actualmente Bolivia moviliza alrededor de 1,5 millones de toneladas de carga por la hidrovía, cifra que esperan duplicar en un horizonte de cuatro a cinco años.
«La meta es alcanzar los tres millones de toneladas en un período relativamente corto. Puede parecer una cifra modesta frente a otros países de la región, pero para Bolivia representa una transformación significativa de su comercio exterior», indicó.
Arce también destacó el potencial futuro asociado al desarrollo minero del país, particularmente en proyectos vinculados al hierro y otros recursos estratégicos que podrían encontrar en la hidrovía una alternativa eficiente para llegar a los mercados internacionales.
Finalmente, expresó optimismo respecto a los procesos de concesión y modernización que actualmente avanzan en distintos tramos de la vía navegable, señalando que las inversiones y mejoras previstas podrían acelerar el crecimiento del sistema durante los próximos años.
«Tenemos la expectativa de que en cinco a siete años la hidrovía estará mucho más integrada y funcionando cerca de su verdadero potencial. Eso generará beneficios para Bolivia, Paraguay, Brasil, Argentina y toda la región», concluyó.
Esta nota puede complementarse con un recuadro destacado: «Bolivia busca pasar de 1,5 a 3 millones de toneladas de carga en la Hidrovía en los próximos 5 años», que resume el principal anuncio realizado por el viceministro.








