El cambio de control de PDVSA Argentina no resuelve automáticamente la propiedad de sus subsidiarias ni de las embarcaciones vinculadas a ellas.
Paraguay Fluvial reconstruye una cadena empresarial que atraviesa Argentina, Paraguay y otras jurisdicciones, mientras aparecen sociedades con situaciones registrales, judiciales y patrimoniales diferentes.
INVESTIGACIÓN PARAGUAY FLUVIAL | EPISODIO 2
EL LABERINTO SOCIETARIO DE PDVSA: ¿QUIÉN ES REALMENTE DUEÑO DE QUÉ?
Por Paraguay Fluvial – PFL Media | Investigación Especial
El primer capítulo de esta investigación dejó planteada una pregunta fundamental: ¿quién estaba facultado para vender PDVSA Argentina?
El segundo comienza exactamente donde termina aquella pregunta.
Porque aun suponiendo que la transferencia de las acciones de PDVSA Argentina —hoy HUB54 S.A.— hubiera sido instrumentada válidamente, existe otro problema que debe resolverse antes de hablar de embarcaciones, estaciones de servicio, puertos o cualquier otro activo:
¿Qué empresas pertenecían realmente a PDVSA Argentina al momento de la operación y qué bienes pertenecen a cada una de ellas?
La diferencia es determinante.
Comprar el control de una sociedad no convierte automáticamente al comprador en propietario directo de todos los bienes que aparecen comercialmente vinculados a un grupo empresarial.
Cada sociedad conserva personalidad jurídica propia.
Y cada embarcación, inmueble o instalación tiene —o debería tener— un propietario registral determinado.
Es allí donde comienza el laberinto.
De PDVSA Argentina a una estructura regional
Durante años, alrededor de PDVSA Argentina funcionó una estructura empresarial vinculada al negocio fluvial y energético en diferentes países de la región.
Dentro de la documentación analizada por Paraguay Fluvial aparecen sociedades como Fluvialba, Fluvialba Paraguay, Naviera Conosur, Trafluem, Servmar y SABL, entre otras estructuras relacionadas con embarcaciones y operaciones regionales.
La nueva conducción sostiene que Aldyl Argentina adquirió PDVSA Argentina con sus activos y participaciones.Pero esa afirmación necesita ser desagregada sociedad por sociedad.
Porque una cosa es adquirir las acciones de PDVSA Argentina.
Otra es que PDVSA Argentina sea accionista de una segunda empresa.
Y una tercera, completamente diferente, es que esa segunda empresa sea propietaria de una determinada embarcación.
Para llegar jurídicamente desde Aldyl hasta una barcaza determinada hay que reconstruir todos esos eslabones.
La respuesta de HUB54
Una de las respuestas
proporcionadas a esta investigación sostiene:
“Se adquirió PDVSA ARGENTINA S.A. con todos sus activos y participaciones accionarias. Las empresas subsidiarias mantienen su estructura jurídica sin alteraciones.”
La explicación agrega que el cambio habría ocurrido exclusivamente a nivel de la sociedad controlante y que no existió transferencia de las participaciones accionarias de las subsidiarias.
Esta respuesta es particularmente importante. Porque, de ser así, las sociedades subsidiarias seguirían siendo exactamente las mismas personas jurídicas existentes antes de la operación.
Sus activos seguirían registrados a sus respectivos nombres.
Sus acreedores continuarían teniendo frente a ellas los derechos que legalmente correspondan.
Y sus eventuales litigios, embargos o restricciones tampoco desaparecerían simplemente porque haya cambiado el accionista de la sociedad controlante.
El cambio de control no equivale a transferencia de activos
Este concepto será fundamental durante toda la investigación.
Si una embarcación pertenece registralmente a Fluvialba S.A., la embarcación continúa perteneciendo a Fluvialba S.A. aunque cambie el accionista de la compañía que controla indirectamente a Fluvialba.
Lo mismo ocurre con un inmueble, una estación de servicio o cualquier otro activo.
Por eso, cuando aparecen listas comerciales ofreciendo embarcaciones para venta, Paraguay Fluvial considera indispensable reconstruir una segunda cadena:
HUB54 → sociedad controlada → propietario registral → activo.
Y luego agregar todavía otra capa:
propietario → acreedores → embargos → restricciones → capacidad efectiva de disposición.
Sin esa información, hablar simplemente de “la flota de HUB54” puede resultar comercialmente comprensible, pero jurídicamente insuficiente.
Paraguay se convierte en una pieza fundamental
La situación adquiere especial relevancia en Paraguay.
Aquí aparecen sociedades relacionadas históricamente con la estructura fluvial del grupo y activos que actualmente poseen un valor económico significativo.
Entre las empresas mencionadas en documentación y antecedentes analizados aparecen Fluvialba S.A., Trafluem S.A., Servmar S.A. y SABL.
Las planillas de embarcaciones examinadas por Paraguay Fluvial atribuyen a estas sociedades diferentes unidades.
Por ejemplo, MITAI aparece asociado a Fluvialba S.A.; CANAL TAMENGO y DESAFIO a SABL; BT 1 y BT 2 a Trafluem S.A.; y V 201 y V 206 a Servmar S.A.
Esta distribución demuestra por qué no resulta suficiente afirmar que alguien adquirió “la flota”.
La flota no aparece concentrada bajo un único propietario.
Está distribuida entre diferentes personas jurídicas.
Fluvialba Paraguay: otra pregunta clave
La situación de Fluvialba Paraguay merece un análisis independiente.
La información proporcionada a esta investigación plantea interrogantes sobre su situación societaria y registral durante los últimos años.
Uno de los puntos que deberá comprobarse ante los registros paraguayos es el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con la identificación y registro de accionistas y beneficiarios finales, así como las consecuencias que cualquier incumplimiento pudiera haber producido sobre su capacidad para realizar determinados actos societarios.
Paraguay Fluvial solicitará y contrastará la información oficial correspondiente antes de establecer conclusiones.
Pero existe una pregunta inevitable:
si una sociedad tenía restricciones registrales, ¿qué actos podía realizar válidamente durante ese período?
Y, especialmente, ¿podía disponer libremente de activos por millones de dólares?
Naviera Conosur y los procesos judiciales
Naviera Conosur constituye otro capítulo relevante.
La documentación y antecedentes proporcionados a Paraguay Fluvial hacen referencia a litigios, acreedores y actuaciones judiciales relacionadas con sociedades del entramado empresarial.
También aparecen procedimientos vinculados a activos que habrían llegado a instancias de remate.
La propia respuesta de HUB54 reconoce uno de esos conflictos.
Según su versión, UENO Holding S.A.E.C.A. obtuvo mediante un proceso judicial la preadjudicación de uno de los activos ubicados en Paraguay.
HUB54 sostiene que esa decisión no adquirió firmeza y que se encuentra en vías de ser revertida.
También afirma que mantiene conversaciones con UENO para alcanzar una solución.
Esta controversia resulta extraordinariamente relevante.
No porque permita concluir anticipadamente quién posee mejor derecho sobre el activo.
Precisamente porque demuestra lo contrario:
hay que leer el expediente antes de determinar quién puede disponer del bien.
¿Qué compró entonces Aldyl?
Regresamos así a una de las contradicciones aparentes que apareció en el primer episodio.
Por momentos, las respuestas hablan de adquisición del paquete accionario.
En otros pasajes se afirma que se adquirió PDVSA Argentina “con todos sus activos y participaciones accionarias”
Y en otra respuesta se caracteriza la operación como una compraventa de activos.
Determinar cuál de estas figuras describe exactamente la operación resulta todavía más importante cuando aparecen subsidiarias.
Si Aldyl adquirió las acciones de PDVSA Argentina, entonces habría adquirido indirectamente el control que esa sociedad pudiera ejercer sobre sus subsidiarias.
Pero eso no significa necesariamente que Aldyl haya adquirido directamente las acciones de cada subsidiaria.
Mucho menos que las embarcaciones hayan cambiado individualmente de propietario.
La documentación societaria debe demostrar cada eslabón.
Una cadena que debe poder probarse
Tomemos un ejemplo hipotético basado en la estructura que estamos investigando.
Si mañana alguien ofrece el remolcador MITAI por USD 3 millones, un comprador no debería limitarse a verificar quién controla HUB54.
Debería determinar:
¿Quién figura como propietario registral del MITAI?
¿La sociedad propietaria continúa vigente?
¿Quiénes son sus accionistas?
¿Quién integra actualmente su directorio?
¿Quién puede representarla?
¿Existe una resolución societaria autorizando la venta?
¿Existen embargos?
¿Existen acreedores laborales?
¿Existe prohibición de vender o gravar?
¿La autoridad marítima registra restricciones?
¿Existe algún proceso judicial que afecte específicamente al buque?
Solamente después aparece la discusión sobre el precio.
Más de cien embarcaciones: el desafío aumenta
Información proporcionada a Paraguay Fluvial señala que el universo de embarcaciones relacionadas con esta estructura podría superar ampliamente las unidades incluidas en las primeras planillas examinadas.
Se habla de más de un centenar de embarcaciones, en condiciones técnicas y jurídicas potencialmente diferentes.
Esa cifra deberá ser comprobada.
Pero si se confirma, el problema de trazabilidad patrimonial adquiere una dimensión considerable.
No existe una respuesta única para toda la flota.
Una embarcación puede estar libre.
Otra embargada.
Otra fuera de servicio.
Otra sometida a restricciones administrativas.
Otra involucrada en un litigio.
Y otra perfectamente habilitada para operar y comercializarse.
Cada matrícula cuenta una historia diferente.
El precio es apenas una parte del problema
En el Episodio 1 Paraguay Fluvial reveló que las 16 unidades incluidas en una planilla correspondiente a Paraguay presentan una tasación conjunta aproximada de USD 5,49 millones, mientras los precios consignados de venta alcanzan USD 21,3 millones.
La diferencia supera los USD 15,8 millones.
Ese punto será profundizado en un episodio específico mediante el análisis individual de las embarcaciones.
Pero antes de discutir si USD 3 millones es mucho o poco por MITAI, o si USD 4,2 millones refleja adecuadamente el valor de CANAL TAMENGO, existe una cuestión anterior:
hay que demostrar quién puede venderlos.
Las deudas viajan por otra vía
Existe además un error frecuente cuando se analizan adquisiciones empresariales.
Cambio de accionista no significa desaparición automática del pasivo de las sociedades.
La propia HUB54 reconoció la existencia de obligaciones pendientes y afirmó que pretende abordarlas mediante un proceso estructurado de negociación.
Entre los acreedores aparecen trabajadores y proveedores.
Por ello, la investigación deberá determinar qué sociedad mantiene cada obligación y si determinados acreedores poseen medidas cautelares o derechos sobre activos específicos.
La fotografía patrimonial no puede construirse solamente contabilizando barcos.
También debe incluir lo que esas sociedades deben.
El mapa que Paraguay Fluvial va a reconstruir
Este segundo capítulo abre así una nueva etapa de la investigación.
Ya no alcanza con seguir el nombre PDVSA Argentina.
Ahora hay que seguir las sociedades.
PDVSA Argentina / HUB54
↓
Sociedades participadas o subsidiarias
↓
Accionistas de esas sociedades
↓
Directorios y representantes
↓
Embarcaciones e inmuebles registrados
↓
Acreedores
↓
Embargos y procesos judiciales
↓
Capacidad efectiva para disponer de los activos
Cuando esa cadena esté reconstruida será posible responder una pregunta que puede valer millones:
¿QUIÉN ES REALMENTE DUEÑO DE QUÉ?
Y recién entonces podrá determinarse qué parte de la denominada “flota de HUB54” puede efectivamente operar, alquilarse o venderse.
Porque una adquisición societaria puede cambiar quién controla una empresa.
Pero no borra registros, acreedores, embargos ni expedientes judiciales.
Paraguay Fluvial continuará siguiendo la documentación sociedad por sociedad y embarcación por embarcación.
PRÓXIMO EPISODIO
LA FLOTA DE LOS MILLONES
Más de cien embarcaciones bajo la lupa: estado técnico, propietarios, restricciones y diferencias millonarias entre tasaciones y precios pretendidos de venta.
Investigación Especial | Paraguay Fluvial – PFL Media






