La extraordinaria concentración de peces continúa desplazándose aguas arriba por el río Paraná. Mientras Corrientes aplica una veda dinámica que acompaña al cardumen, Paraguay activó medidas extraordinarias de protección y reforzó los controles y monitoreos en sus principales cauces.
Un enorme cardumen de dorados continúa remontando el río Paraná y mantiene movilizadas a las autoridades ambientales de Argentina y Paraguay ante la necesidad de proteger a los peces durante su desplazamiento migratorio.
La concentración llegó a extenderse aproximadamente dos kilómetros y reúne ejemplares de importante tamaño. Durante los primeros controles realizados en territorio argentino fueron observados dorados de entre 5 y 8 kilogramos y posteriormente ejemplares de entre 7 y 9 kilos.
La magnitud del fenómeno llevó a Corrientes a establecer una veda extraordinaria y dinámica, cuya principal particularidad es que la zona protegida se modifica conforme avanza el cardumen aguas arriba.
De esta manera, las restricciones no permanecen limitadas a un punto fijo del Paraná, sino que acompañan el comportamiento natural de los peces para evitar que la concentración quede expuesta a una fuerte presión pesquera.
Paraguay activa medidas extraordinarias
Del lado paraguayo, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) también reforzó sus acciones ante el avance de los cardúmenes migratorios.
La institución informó que intensificó los controles para proteger la migración de dorados y bogas que avanzan aguas arriba, considerando este desplazamiento una etapa clave para la conservación y reproducción de estas especies.
Los equipos de fiscalización realizan verificaciones a pescadores comerciales y deportivos, incluyendo el control de licencias, registros de embarcaciones, artes de pesca utilizadas y cumplimiento de las tallas mínimas establecidas por la legislación paraguaya.
Los trabajos abarcan los ríos Paraná y Paraguay, además de los riachos Paramí y Yacaré, y se desarrollan en coordinación con la Prefectura Naval Paraguaya.
En el río Paraná, técnicos de la Oficina Regional de Ayolas del MADES intensificaron específicamente el monitoreo en el tramo comprendido entre los destacamentos navales de Coratei y Panchito López, ante la posible presencia e ingreso de los cardúmenes en aguas paraguayas.
Durante estos recorridos también se realizan controles a pescadores comerciales y deportivos y tareas de concienciación sobre la importancia biológica de estos desplazamientos y la necesidad de evitar la pesca indiscriminada.
Resolución especial para proteger los cardúmenes
Paraguay avanzó además con una medida específica.
A través de la Resolución MADES N.º 430/2026, el Ministerio estableció un “Mecanismo Temporal de Protección de los Ecosistemas Vitales para los Peces y los Lugares de Desove de Cardúmenes Migratorios” y dispuso medidas extraordinarias de protección ante el cardumen migratorio comunicado por la República Argentina.
La disposición permite reforzar la protección de los peces durante un momento particularmente sensible de su ciclo natural.
Entre las restricciones establecidas se encuentra la prohibición de realizar pesca dirigida sobre el cardumen protegido, incluyendo acciones de búsqueda, persecución, captura, extracción o retención de los ejemplares.
En caso de producirse una captura accidental, los peces deben ser devueltos inmediatamente al agua, procurando evitar una manipulación innecesaria.
Un fenómeno natural bajo vigilancia
El desplazamiento de los cardúmenes está relacionado con procesos naturales de migración y reproducción.
Los peces pueden recorrer grandes distancias aguas arriba en respuesta a diferentes factores biológicos y ambientales, entre ellos las condiciones hidrológicas, la reproducción y la disponibilidad de alimento.
Por este motivo, las grandes concentraciones representan también momentos de especial vulnerabilidad: miles de ejemplares agrupados en determinados sectores del río pueden quedar expuestos a una elevada presión pesquera.
La protección de los dorados también está relacionada con el equilibrio del ecosistema. Como uno de los grandes predadores de la cuenca, su ciclo se encuentra estrechamente relacionado con otras especies migratorias, entre ellas el sábalo.
Controles contra la pesca ilegal
En Corrientes, inspectores de Recursos Naturales y efectivos de la Prefectura Naval Argentina reforzaron los patrullajes, incluyendo operativos nocturnos, luego de detectar intentos de pesca dentro de las zonas restringidas.
En Paraguay, el MADES mantiene controles conjuntamente con la Prefectura Naval, verificando documentación, embarcaciones y artes de pesca.
El organismo paraguayo informó que el monitoreo continuará de manera permanente para acompañar el desplazamiento de los cardúmenes y actuar ante prácticas que puedan poner en riesgo los recursos pesqueros.
MADES advierte sobre videos falsos
La extraordinaria aparición de los cardúmenes también generó una fuerte circulación de fotografías y videos en redes sociales.
Ante esta situación, el MADES emitió el 17 de septiembre una aclaración oficial señalando que determinadas publicaciones y materiales audiovisuales difundidos como si correspondieran a la situación del cardumen de dorados en Paraguay eran falsos o generaban confusión.
La institución señaló que actualmente realiza el seguimiento de la migración, comportamiento y desplazamiento de los cardúmenes mediante equipos especializados, verificaciones técnicas y datos obtenidos directamente en territorio.
También pidió a la ciudadanía evitar compartir materiales cuyo origen y veracidad no hayan sido confirmados.
Un fenómeno que trasciende fronteras
El desplazamiento vuelve a demostrar que la conservación de los recursos pesqueros de la cuenca del Paraná no reconoce fronteras políticas.
Los mismos peces pueden atravesar aguas jurisdiccionales de Argentina y Paraguay durante sus procesos migratorios, por lo que las medidas adoptadas a ambos lados del río resultan especialmente relevantes.
Mientras el gigantesco cardumen continúa su recorrido aguas arriba, Argentina y Paraguay mantienen activos sus sistemas de monitoreo, fiscalización y protección, acompañando uno de los fenómenos naturales más llamativos registrados recientemente en el río Paraná.






