ComercioFuerte salto industrial en 2025: procesan 3 millones de...

Fuerte salto industrial en 2025: procesan 3 millones de toneladas, pero piden políticas claras

-

Por Diego Florentín – Magazine 360 / PFL Media.

El sector agroindustrial paraguayo cierra el 2025 con cifras históricas de procesamiento de soja, alcanzando un 82% de utilización de capacidad instalada, lo que equivale a casi 3 millones de toneladas procesadas a nivel local. A pesar de la caída en la producción y las dificultades en los mercados internacionales, la industrialización logró sostener y dinamizar al ecosistema agrícola paraguayo, según explicó Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Procesadores de Cereales y Oleaginosas (CAPPRO), en entrevista con Magazine 360 y PFL Media por Radio Chaco Boreal AM.

Un año récord impulsado por el contexto regional

Valdez detalló que el país produjo entre 10 y 11 millones de toneladas de soja en un año climático aceptable, pero exportó 1,5 millones de toneladas menos de grano en estado natural debido a factores externos: caída de precios, menor demanda y, principalmente, la suspensión de compras por parte de Argentina, el mayor mercado histórico del grano paraguayo.

Patco Ingeniería ZM Consultores de Confiabilidad

Esa combinación permitió a la industria local acceder a un mayor volumen de materia prima y mejorar su nivel de actividad.

“Estamos en uno de los mejores niveles de procesamiento de la última década”, aseguró Valdez.

Los derivados industrializados –harina y aceite– lograron incrementar sus ingresos de divisas en más del 11% respecto al año pasado, superando los 1.000 millones de dólares, gracias a la sólida demanda internacional.

Una estructura aún vulnerable

Orion Ship Agents Multimar

Aunque las cifras parecen alentadoras, Valdez advirtió que el escenario responde más a “un microclima regional” que a una política pública de industrialización.

“Esta buena noticia también desnuda nuestra vulnerabilidad, porque dependemos de decisiones externas como el tipo de cambio argentino o sus retenciones a la exportación”, sostuvo.

Recordó que mientras Paraguay produce en promedio 10 millones de toneladas por año, solo el 25% se industrializa localmente, a pesar de que las plantas tienen capacidad para procesar hasta el 45%.

“Podemos procesar casi la mitad de la producción, pero no tenemos las condiciones para hacerlo”, señaló.

Entre los obstáculos mencionó un factor determinante: los productos industrializados derivados de la soja son los únicos que no reciben devolución total del IVA, cargando un gravamen del 5%.

“Eso representa prácticamente el 100% del costo de producción, lo cual quita competitividad y desestimula la inversión”, afirmó.

Desde la reforma impositiva de 2019, dijo Valdez, la industria perdió fuerza, inversiones e incluso retrocedió, pese a haber protagonizado un crecimiento superior a los mil millones de dólares durante la década anterior.

Una oportunidad para convertir al país en un hub de proteínas y biocombustibles

Valdez enfatizó que la industrialización es clave no solo por su impacto en divisas, sino por el valor agregado que genera internamente: empleo, logística, producción de alimentos y energía.

De una tonelada de soja, el procesamiento genera:

70% de harina de soja, insumo base para las industrias avícola, porcina y ganadera.

20% de aceite desgomado, materia prima para aceites comestibles y biodiesel.

Este año, Paraguay exportó estos productos industrializados a 35 mercados, incluyendo la Unión Europea, India, Pakistán, Chile, Perú, Centroamérica y el Sudeste Asiático.

Mientras la soja en estado natural depende en un 80% del mercado argentino, los industrializados llegan ya a más de 40 destinos, reduciendo riesgos y ampliando oportunidades.

“La soja procesada puede ser el habilitador de la siguiente etapa industrial del país: carnes, biocombustibles, energía y soberanía alimentaria”, sostuvo Valdez.

El camino hacia una política pública de industrialización

El presidente de CAPPRO fue claro en su mensaje: Paraguay necesita una agenda moderna de industrialización, que proteja y potencie inversiones, incentive el valor agregado y permita dar un salto cualitativo en producción de alimentos y energía para el mundo.

“Estamos hablando de que Paraguay podría estar produciendo 15 millones de toneladas, procesando localmente y atrayendo grandes inversiones en frigoríficos, biocombustibles y proteína animal”, afirmó.

“Tenemos el potencial; falta decisión política”.

El 2025 cierra con números históricos para la industrialización de la soja, pero también con un llamado de atención. El país tiene capacidad, mercados y materia prima para convertirse en un hub regional de proteínas y biocombustibles. Lo que falta, según Valdez, es una política pública sostenida que valore y priorice la industrialización como motor del desarrollo.

ÚLTIMAS NOTICIASDESTACADAS
Recomendadas para ti