Desde hoy comienza a regir el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, aunque con una implementación parcial y provisoria. La decisión responde a que el Parlamento Europeo remitió el tratado a revisión judicial, mientras que el Mercosur aún no definió la distribución interna de las cuotas de exportación.
En esta primera etapa, el acuerdo contempla una reducción progresiva de aranceles —con eliminación total en múltiples sectores— y una apertura ampliada de mercados tanto para productos industriales como agrícolas.
Sin embargo, la falta de definición sobre las cuotas genera un esquema transitorio para productos sensibles como carne bovina, aviar y porcina, lácteos, azúcar y etanol. En estos casos, se aplicará el criterio de “primero en llegar, primero en ser atendido”, priorizando las exportaciones que se despachen antes hasta completar los cupos disponibles.
Se estima que más de 5.000 líneas arancelarias quedarán con arancel cero de forma inmediata o gradual. No obstante, la entrada en vigencia plena del acuerdo dependerá de su ratificación definitiva en Europa y de la asignación formal de cuotas dentro del Mercosur.








