En entrevista concedida al programa Paraguay Fluvial y Logística, emitido por la 1140 AM, el presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Sésamo (CAPEXE), Gilberto Osorio, analizó el escenario actual del sector, marcado por una combinación de buenos niveles productivos, caída de precios internacionales y un incremento en los costos logísticos.
Durante el 2025, Paraguay exportó más de 40.700 toneladas de sésamo, generando ingresos superiores a los 59 millones de dólares, con un precio promedio FOB de 1.380 dólares por tonelada y presencia en más de 35 mercados. Sin embargo, este desempeño en volumen no se reflejó plenamente en el ingreso de divisas, debido a la baja de precios que comenzó a acentuarse hacia la segunda mitad del año.
Según explicó Osorio, ese impacto inicialmente fue absorbido por los exportadores, pero en la campaña actual ya se trasladó al productor desde el inicio de la cosecha. En el primer trimestre de 2026, se observa un leve descenso en el volumen exportado y una caída más significativa en los ingresos, influenciada también por factores cambiarios, como la reducción cercana al 22% en la cotización del dólar.
El contexto internacional también juega un rol determinante. El crecimiento de la producción en países como Brasil, con fuerte inserción en el mercado chino —principal comprador mundial—, está presionando los precios a la baja. A esto se suma la competencia de otras regiones productoras como África, India y Centroamérica, obligando a Paraguay a ajustarse para mantener su posicionamiento.

Pese a este escenario, el país conserva una ventaja clave: la calidad del sésamo paraguayo sigue siendo altamente valorada en mercados exigentes como Japón, la Unión Europea y países de Asia y Medio Oriente. Esta reputación permite incluso acceder a precios diferenciales, que si bien acompañan la tendencia bajista global, reflejan el reconocimiento al estándar del producto nacional y al cumplimiento en los compromisos comerciales.
En términos productivos, el sector continúa evolucionando. Conviven el sésamo confitero, de manejo más artesanal y orientado a mercados premium, y el sésamo mecanizado, que viene ganando terreno por su eficiencia y mejoras en los procesos de cosecha, incluso con menor uso de químicos y buenos niveles de inocuidad.
No obstante, uno de los principales desafíos sigue siendo la logística. En las últimas semanas se han registrado incrementos en los costos de flete fluvial, marítimo y terrestre, impulsados por la volatilidad internacional del precio del combustible y factores geopolíticos. Estos aumentos impactan directamente en la rentabilidad, especialmente cuando surgen después del cierre de contratos.
Como dato positivo, Osorio destacó que recientemente se comenzó a eliminar el recargo por aguas bajas, lo que representa un alivio parcial en el costo logístico, en un contexto donde cada variable incide en la competitividad del sector.

En cuanto al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, el titular de CAPEXE señaló que no implica beneficios arancelarios adicionales para el sésamo, aunque sí puede contribuir a fortalecer relaciones comerciales y consolidar la presencia en mercados donde Paraguay ya tiene inserción.
De cara a los próximos meses, el sector espera una mayor dinámica exportadora a partir de abril, cuando el volumen acopiado comience a salir con mayor intensidad. El objetivo es claro: colocar toda la producción en un mercado cada vez más competitivo, sosteniendo la calidad como principal diferencial.
Así, el sésamo paraguayo mantiene su fortaleza productiva, pero enfrenta un escenario desafiante en términos de precios, competencia y costos logísticos, donde la eficiencia y la capacidad de adaptación serán claves para sostener su posicionamiento internacional.








