La Dirección Nacional de Migraciones de Paraguay ha intensificado sus planes de contingencia debido a las severas condiciones climáticas y al fuerte aumento en el caudal del río Paraná. Con las últimas restricciones, ya suman 14 las terminales de control migratorio que han suspendido operaciones temporalmente en los departamentos de Alto Paraná, Ñeembucú, Itapúa y Misiones, afectando los pasos fronterizos con Argentina y Brasil.
A la lista de diez terminales inhabilitadas el día anterior, se incorporaron recientemente los puertos de Bella Vista Sur y Campichuelo (en Itapúa), junto a Panchito López y Yacyretá (en Misiones). Con la paralización de Bella Vista Sur y Campichuelo, el departamento de Itapúa se ha quedado completamente sin conexiones fluviales activas hasta nuevo aviso.
Por otra parte, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) ordenó la clausura total del tránsito sobre el coronamiento de la central hidroeléctrica, interrumpiendo el paso terrestre entre Ayolas (Paraguay) e Ituzaingó (Argentina) desde el 12 hasta el 17 de octubre. La reapertura de este tramo clave estará supeditada a una inspección técnica una vez que el clima mejore.
El cese de actividades en el resto de los puertos responde directamente a la imposibilidad de navegar de forma segura, lo que ha provocado la suspensión total de los servicios de balsas y lanchas, sumado al cierre preventivo de las oficinas de control en el lado argentino.
Ante este escenario, Migraciones ha puesto en marcha protocolos para proteger el patrimonio del Estado y ha comenzado a redistribuir a su personal en otros puntos estratégicos según las demandas de la contingencia. Las autoridades locales mantienen un monitoreo constante de la situación hidrológica y comunicarán cualquier cambio en la operatividad de las fronteras a través de sus canales oficiales.







