Desde Paraguay se observa con atención el proceso de concesión de la Vía Navegable Troncal en Argentina mientras el escenario geopolítico global amenaza con encarecer el combustible y afectar la competitividad del transporte fluvial.
Desde Paraguay seguimos con atención dos procesos que hoy se cruzan de manera directa en la ecuación logística de la hidrovía Paraguay–Paraná: por un lado, la escalada del conflicto en Medio Oriente que amenaza con elevar los precios internacionales del combustible y, por otro, la licitación impulsada por el gobierno argentino para la futura concesión de la Vía Navegable Troncal.
Ambos factores se combinan en un momento particularmente sensible para el comercio fluvial regional y reabren el debate sobre la estructura de costos que enfrenta la navegación paraguaya, especialmente en relación con el peaje establecido en el tramo Santa Fe–Confluencia.
Según el pliego de bases y condiciones elaborado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación de Argentina (ANPYN), el techo tarifario para ese tramo se ubica actualmente en USD 1,30 por tonelada de registro neto, un valor que desde el sector naviero paraguayo consideran necesario revisar en el contexto actual.

Paraguay busca revisar la tarifa
Desde el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFYM) y la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) se preparan para instalar nuevamente el debate sobre el costo del peaje en el sistema de la hidrovía.
La discusión se da en medio de un escenario internacional complejo. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado una fuerte tensión en el Golfo Pérsico, con especial preocupación por el tránsito en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula una porción significativa del petróleo mundial.
Si el conflicto se prolonga o escala, el impacto inmediato podría sentirse en el precio del combustible utilizado por el transporte fluvial.

Según estimaciones del sector naviero regional, el precio del diésel podría pasar de aproximadamente USD 750 a cerca de USD 1.000 por metro cúbico, lo que representaría un incremento significativo en los costos operativos de la flota.
Para Paraguay, cuya economía depende fuertemente de la logística fluvial para el comercio exterior, un aumento de esa magnitud podría repercutir directamente en la competitividad de las exportaciones y en los costos de importación.
El proceso de licitación en Argentina
Mientras tanto, Argentina avanza con el análisis de las ofertas presentadas para la concesión del sistema de dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal, uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica.
El proceso fue impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei, que busca modernizar la operación del sistema mediante una concesión de largo plazo.
Entre las empresas que compiten por la concesión figuran compañías internacionales con amplia trayectoria en ingeniería hidráulica y dragado, entre ellas Jan De Nul, DEME y DTA Engenharia, que presentaron ofertas formales en el proceso licitatorio.
Desde Paraguay, varios actores del sector observan con expectativa el resultado de esta licitación, especialmente por el impacto que podría tener en la estructura futura del peaje.
En ese contexto, Bernd Günther, presidente de CAFYM, señaló que el sector privado paraguayo seguirá de cerca la evolución del proceso.
“Debemos estar atentos a la estructura de costos que se plantea y a la fórmula del peaje. En teoría, el techo estaría en USD 1,30, pero la expectativa del sector privado es que la tarifa baje y sea competitiva”, indicó.
Riesgo de judicialización internacional
En Paraguay existe además preocupación respecto a la posibilidad de que el proceso licitatorio derive en una estructura tarifaria que eleve los costos de navegación.
Algunos actores del sector naviero no descartan incluso que, en caso de una tarifa considerada excesiva, el tema pueda escalar hacia instancias de arbitraje o discusión internacional dentro del marco institucional de la hidrovía.
La cuestión del peaje ha sido uno de los puntos más sensibles en la relación logística entre ambos países en los últimos años, especialmente considerando que Paraguay posee una de las mayores flotas fluviales del mundo y depende en gran medida del sistema de navegación argentino para acceder al Atlántico.
Dragado preventivo en el río Paraguay
En paralelo a este escenario regional, en el río Paraguay continúan los trabajos de dragado preventivo impulsados por el sector privado para garantizar la navegabilidad en puntos críticos.
Actualmente, la empresa de capitales brasileños LHG Navegación financia intervenciones por aproximadamente USD 1,5 millones, mientras se aguarda la reactivación de contratos vinculados a proyectos adjudicados previamente por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Los trabajos se concentran especialmente en el tramo río Apá–Concepción, donde se intervienen cinco pasos críticos, además de tareas preventivas en la desembocadura del río Bermejo, zona históricamente afectada por la acumulación de sedimentos.
El presidente de la ANNP, Julio César Vera Cáceres, explicó que estas intervenciones buscan anticiparse a posibles complicaciones derivadas tanto de la bajante de los ríos como de la dinámica sedimentaria del sistema.
Un escenario global que impacta en la hidrovía
La combinación de factores geopolíticos globales, tensiones energéticas y decisiones estratégicas en la gestión de la hidrovía vuelve a colocar al sistema Paraguay–Paraná en el centro de la agenda regional.
Desde Paraguay, el desafío es claro: preservar la competitividad del transporte fluvial en un contexto internacional cada vez más complejo, donde el precio del combustible, la eficiencia logística y las tarifas de navegación se vuelven variables decisivas para el comercio exterior.
El resultado de la licitación argentina y la evolución del conflicto en Medio Oriente serán dos elementos clave para definir el escenario de la hidrovía en los próximos meses.








