La decisión, comunicada por la ARCA, garantiza continuidad operativa en un punto clave para el abastecimiento energético de Paraguay. La Cancillería paraguaya destacó las gestiones bilaterales que permitieron extender el régimen vigente.
En el marco de los diálogos bilaterales entre Paraguay y Argentina, se acordó la prórroga de la operatoria de alijo (transbordo) de hidrocarburos en el kilómetro 171 del río Paraná Guazú hasta abril de 2027, una medida que aporta previsibilidad al sector y asegura la continuidad del esquema logístico utilizado para el abastecimiento de combustibles hacia territorio paraguayo.
La extensión del régimen vigente fue comunicada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) de Argentina, mientras que la Cancillería paraguaya informó que la decisión se logró tras gestiones diplomáticas y coordinación interinstitucional con el país vecino.
Un punto neurálgico para la logística energética paraguaya

El Km 171 del Paraná Guazú constituye, desde hace años, un punto estratégico para el comercio y el abastecimiento energético del Paraguay, debido a que allí se realiza el alijo de combustibles desde buques de mayor calado hacia barcazas aptas para navegar los ríos interiores.
Esta modalidad resulta determinante considerando las limitaciones de calado de los ríos Paraná y Paraguay, que impiden el ingreso directo de buques oceánicos cisterna hacia puertos locales, obligando a operar en zonas de transferencia previamente habilitadas.
Evitar sobrecostos y desvíos operativos
Desde el sector logístico-energético se observa que la continuidad del régimen evita escenarios de incertidumbre que, en ocasiones anteriores, obligaron a analizar alternativas operativas menos convenientes: cambios de zona de transferencia, mayores tiempos de maniobra y navegación, y eventualmente sobrecostos logísticos que pueden trasladarse al mercado interno.

Sin la habilitación en el Km 171, los convoyes paraguayos podrían verse forzados a operar en áreas más alejadas o con menor previsibilidad operativa, lo que impacta en la planificación del abastecimiento y en la eficiencia de la cadena.
Importancia para Paraguay: tres ejes
La relevancia del acuerdo se sostiene en tres pilares principales:
1) Seguridad energética. Paraguay depende íntegramente de la importación de combustibles fósiles para su consumo interno, por lo que mantener operativa la “puerta de entrada” logística ayuda a sostener un flujo estable.
2) Competitividad de costos. La prórroga permite evitar tarifas extraordinarias y mayores costos asociados a cambios de zona o a maniobras adicionales, protegiendo la competitividad de la logística y el precio final.
3) Relación bilateral y agenda Hidrovía. La medida refleja una coordinación técnica dentro de la agenda fluvial, priorizando la operatividad y la continuidad de un esquema de abastecimiento clave.
Ventana de previsibilidad hasta 2027
Con la prórroga confirmada hasta abril de 2027, el sector importador paraguayo gana un horizonte de previsibilidad que facilita la planificación de compras, fletes, cronogramas de transferencia y contratos logísticos.
En términos prácticos, se trata de una decisión con impacto directo sobre la continuidad del suministro y sobre la estabilidad operativa de una cadena que, aunque poco visible para el ciudadano, es esencial para el funcionamiento del país.








