En la apertura del Sexto Foro CAVIALPA 2026, el presidente del gremio, Ing. Paul Sarubbi Corina, reclamó que las constructoras participen desde la identificación y estructuración de los proyectos. Propuso una política nacional de infraestructura con continuidad y mayor articulación entre inversión pública, capital privado y financiamiento internacional.
La Cámara Vial Paraguaya (CAVIALPA) planteó una posición clara frente al desarrollo de las próximas obras de infraestructura: el sector constructor busca involucrarse antes de que los proyectos lleguen a licitación. El gremio aspira a aportar su experiencia en la planificación, la elaboración de presupuestos y la definición de mecanismos de financiamiento, además de participar en la construcción y operación de las obras.
Así lo expresó su presidente, el Ing. Paul Sarubbi Corina, durante las palabras de inauguración del Sexto Foro y Expo CAVIALPA 2026, realizado bajo el lema “Infraestructura que transforma vidas”, en el marco del 32.º aniversario de la institución.
“No queremos ser solamente quienes reciben una licitación cuando el proyecto ya está terminado en un papel”.
El planteamiento sitúa al sector privado como un actor que busca intervenir desde las primeras decisiones sobre infraestructura. Según explicó el titular de CAVIALPA, el conocimiento de las empresas sobre las condiciones del país y las dificultades que aparecen durante la ejecución puede contribuir a que los proyectos pasen del diseño a la realidad.
Una agenda que comience antes de licitar
De cara a las próximas licitaciones, el discurso dejó planteada la necesidad de una relación más temprana y sostenida entre el Estado y las constructoras. Sarubbi pidió espacios para identificar proyectos, discutir su estructuración, analizar alternativas de financiamiento y aportar a la elaboración de los presupuestos.
“Queremos sentarnos antes, queremos participar de discusiones, queremos aportar nuestra experiencia, queremos ayudar a identificar proyectos, estructurarlos, financiarlos, construirlos y operarlos”.
Esta posición implica ampliar la participación del gremio más allá de la contratación de obras. CAVIALPA propone aportar a una agenda que permita anticipar necesidades y preparar proyectos con una perspectiva de largo plazo.
Para Sarubbi, ese proceso debe sostenerse en planificación, seguridad jurídica y confianza entre el Gobierno, el Congreso, las empresas y los organismos multilaterales. Las decisiones sobre rutas, puentes, líneas de transmisión, agua potable y corredores logísticos deben tener continuidad más allá de los períodos electorales.
“Una ruta no puede depender del calendario político, una línea de transmisión no puede depender del próximo periodo electoral”.
Más inversión pública y nuevas vías para el capital privado
El presidente de CAVIALPA señaló que los recursos estatales resultan insuficientes para atender por sí solos la brecha de infraestructura. Por ello, defendió una combinación de mayor inversión pública con concesiones, asociaciones público-privadas, iniciativas privadas, fondos de inversión y financiamiento internacional.
Su planteamiento apunta a multiplicar la capacidad de desarrollar obras mediante proyectos bien estructurados que permitan la participación del capital privado. Al mismo tiempo, pidió al Estado profundizar la mejora de la calidad del gasto público.
“Eso no significa reemplazar al Estado, significa multiplicar nuestra capacidad de hacer infraestructura”.
Sarubbi remarcó que la inversión estatal debe aumentar y destacó su capacidad para impulsar inversiones privadas complementarias.
“Paraguay necesita invertir por lo menos 4,5% de su PIB en infraestructura para poder explotar todo el potencial económico que tiene. Hoy no llegamos ni a la mitad de esa inversión”.
La cifra fue presentada por el dirigente como una referencia de la magnitud del desafío y de la necesidad de movilizar distintas fuentes de recursos.
El sector privado también debe elevar sus estándares
El discurso incluyó una exigencia hacia las propias empresas constructoras. Sarubbi afirmó que una etapa de mayor inversión y apertura al financiamiento requiere compañías más profesionales, eficientes, con mejor tecnología y prácticas ambientales, preparadas para competir con firmas internacionales.
“Si queremos un Paraguay de primer nivel, también necesitamos empresas paraguayas de primer nivel”.
Desde esa perspectiva, la visión de CAVIALPA combina el reclamo de mejores condiciones para invertir con la responsabilidad empresarial de fortalecer sus capacidades.
El dirigente destacó, además, que la construcción moviliza una extensa cadena de valor integrada por empresas grandes, medianas y pequeñas, proveedores, técnicos, ingenieros y trabajadores. Por ello, vinculó la continuidad de las inversiones con el empleo y las oportunidades para miles de familias paraguayas.
De las ventajas del país a los proyectos concretos
Sarubbi identificó la estabilidad macroeconómica, el grado de inversión, la disponibilidad de energía renovable y la ubicación geográfica como condiciones favorables para atraer capital y consolidar a Paraguay como plataforma logística, industrial y energética.
Sin embargo, advirtió que esas ventajas requieren proyectos concretos y capacidad de ejecución para convertirse en desarrollo.
«Tenemos que transformarlas en proyectos y los proyectos tienen que transformarse en obras. Ese es nuestro desafío”.
En su exposición, relacionó la infraestructura con necesidades que atraviesan la producción, la industria y la vida cotidiana: transportar mercaderías, disponer de energía, acceder al agua potable y contar con ciudades preparadas para crecer.
El mensaje inaugural dejó así definida la posición del gremio: CAVIALPA busca participar en la construcción de una política nacional de infraestructura y en la preparación de los proyectos que llegarán a licitación, con una mayor articulación entre el Estado y el sector privado.
Sarubbi cerró ofreciendo al Gobierno acompañamiento, aportes técnicos y una postura crítica responsable sobre los aspectos que deban mejorarse. El desafío planteado al foro fue avanzar hacia una agenda común que permita sostener las obras que el país necesitará durante las próximas décadas.
“Construyamos las rutas, construyamos los puentes, construyamos la energía, construyamos mejores ciudades, pero, sobre todo, construyamos juntos el Paraguay de los próximos 30 años”.






