Tras cuatro meses de intensa labor en el Alto Paraguay, las embarcaciones Capitán Cabral y Buque Hospital de la Armada Paraguaya arribaron a la capital, donde fueron recibidas con un reconocimiento oficial encabezado por el ministro de Defensa.

En entrevista con Paraguay Fluvial y Magazine360 emnla 1330 AM, el comandante de la Armada Paraguaya, Vicealmirante Lucio Benítez, destacó el impacto de esta operación humanitaria:
“Se transportaron más de 2.000 personas, 230.000 litros de combustible para Bahía Negra, alrededor de 300.000 kilogramos de víveres, medicamentos, agua y mercaderías para nuestros compatriotas, con un gran valor reconocido por toda la población”, subrayó.
La misión incluyó el abastecimiento de comunidades aisladas por las condiciones climáticas, en un despliegue que reafirma —según Benítez— que las Fuerzas Armadas “son del pueblo y están para servir a la sociedad”.
Actualmente, el Capitán Cabral será sometido a inspección técnica, incluyendo un análisis por ultrasonido para verificar el espesor de las chapas y el estado de hélices y timón, con el fin de garantizar su seguridad y operatividad.
En cuanto al Buque Hospital, el comandante explicó que su próxima misión podría desarrollarse en Ñeembucú, pero que enfrenta limitaciones presupuestarias, especialmente para combustible y mantenimiento. La Armada gestiona actualmente recursos ante el Ministerio de Economía para asegurar la continuidad de este servicio vital, históricamente sostenido con apoyo directo de la Presidencia y hoy sin presupuesto propio.

“No se trata solo del combustible; el mantenimiento de un buque involucra motores, generadores y sistemas que requieren atención periódica. La meta es que el buque esté siempre listo para servir a la sociedad”, concluyó Benítez.