En un contexto donde la eficiencia operativa y la seguridad se vuelven cada vez más determinantes para la competitividad del sector naviero, la capacitación técnica comienza a posicionarse como un eslabón clave dentro de la cadena logística fluvial.
Así lo expuso Ricardo Casola, director de Astilleros Cavel y Alumicavel, durante una entrevista en Paraguay Fluvial & PFL MEDIA STREAMING, emitido por la 1140 AM – Central Radio.
Con más de 40 años de trayectoria en la construcción de embarcaciones de aluminio y fibra de vidrio, además de servicios de guardería náutica, Astilleros Cavel ha dado un paso más allá de la producción: formar a quienes operan las embarcaciones.
“Detectamos que muchos problemas no eran fallas de las lanchas, sino errores en su utilización”, explicó Casola.

A partir de esta realidad, la firma desarrolló un programa propio de formación denominado “conductor náutico”, orientado tanto a operadores del sector público como privado, incluyendo personal de navieras, Itaipú y organismos del Estado.
Menos daños, más eficiencia operativa
Los resultados del programa son contundentes:
- Reducción del 30% al 40% en daños en embarcaciones
- Menor desgaste de motores y sistemas
- Disminución de costos operativos y de mantenimiento
- Mejora sustancial en la seguridad de las operaciones
“El retorno es inmediato para las empresas. Se rompen menos las embarcaciones y eso impacta directamente en la rentabilidad”, sostuvo.

Un problema estructural: formación empírica
Uno de los puntos más críticos señalados por Casola es la falta de formación formal en el sector.
Gran parte de los marineros aprende de manera empírica, sin una base técnica sólida, lo que genera riesgos operativos y fallas recurrentes.
“Hay personas que llevan 10 o 15 años manejando embarcaciones y nunca tuvieron una capacitación formal. Aprendieron sobre la marcha”, advirtió.
Este fenómeno, según explicó, es comparable a lo que ocurre en el tránsito terrestre, donde la falta de formación impacta directamente en la seguridad.
Tecnología vs. capacitación: una brecha creciente
El avance tecnológico en motores y sistemas náuticos también expone una brecha preocupante.
Hoy, los motores modernos incorporan:
- Inyección electrónica
- Sistemas eléctricos complejos
- Monitoreo computarizado
- Nuevas configuraciones técnicas (4 tiempos, sensores, etc.)
Sin embargo, muchos operadores aún no cuentan con conocimientos actualizados.
“La tecnología avanzó, pero la formación quedó atrás”, afirmó Casola.
Ante este escenario, Astilleros Cavel impulsa un esquema de articulación con la Prefectura General Naval para desarrollar programas de capacitación más modernos y alineados con la realidad actual del sector.
El objetivo: integrar formación teórica y práctica, adaptada a las exigencias de la navegación contemporánea.
“Necesitamos actualizar los contenidos y trabajar en conjunto. La capacitación no puede quedarse en modelos antiguos”, señaló.
Capital humano: el nuevo diferencial de la hidrovía
En una Hidrovía Paraguay–Paraná cada vez más exigente, donde la eficiencia, la seguridad y la continuidad operativa son fundamentales, la profesionalización del recurso humano se convierte en un factor determinante.
La experiencia de Astilleros Cavel demuestra que invertir en capacitación no solo mejora la operación diaria, sino que también fortalece la competitividad del sistema logístico fluvial paraguayo.
“Transmitir conocimiento hoy es tan importante como construir embarcaciones”, concluyó Casola.








