jueves, febrero 12, 2026
spot_img
NavierasA.P. Moller – Maersk entra en números rojos y...

A.P. Moller – Maersk entra en números rojos y ajusta el timón: la era del boom naviero queda atrás

-

El ciclo extraordinario que vivió el transporte marítimo de contenedores tras la pandemia comienza a disiparse con rapidez. La danesa A.P. Moller – Maersk confirmó que su división oceánica cerró el cuarto trimestre de 2025 con pérdidas operativas, en un escenario dominado por la sobrecapacidad, la caída de tarifas y un entorno geopolítico cambiante.

alternative text

La compañía anunció además un recorte de 1.000 puestos corporativos durante 2026, como parte de un plan de ajuste destinado a contener costos y reforzar su disciplina financiera.

Un giro brusco en los resultados

La unidad de transporte marítimo de Maersk registró una pérdida EBIT de US$153 millones en el último trimestre de 2025. El contraste es significativo: en el trimestre previo había obtenido US$567 millones de beneficio, y un año antes superaba los US$1.600 millones.

El mensaje es claro: el impulso extraordinario generado por la disrupción logística global ya quedó atrás. El mercado vuelve a una normalidad más austera, con márgenes comprimidos y competencia creciente.

El CEO del grupo, Vincent Clerc, reconoció que 2025 estuvo marcado por una reconfiguración constante de las cadenas de suministro, influida por una geopolítica “en evolución”. En términos prácticos, eso se tradujo en menor demanda efectiva y presión sostenida sobre los fletes, justo cuando una ola histórica de nuevos buques continúa entrando en servicio.

Señales mixtas: pérdidas operativas, pero recompra de acciones

Pese al deterioro operativo, Maersk anunció un programa de recompra de acciones por 6.300 millones de coronas danesas (aproximadamente US$1.000 millones). La decisión busca reforzar la confianza del mercado en la solidez de su balance y mantener el retorno a los accionistas en un contexto de menor rentabilidad.

El contraste refleja la dualidad del momento: una compañía financieramente robusta, pero operando en un ciclo claramente bajista.

Un problema estructural que afecta a toda la industria

Maersk no es un caso aislado. La japonesa Ocean Network Express (ONE) reportó días antes una pérdida operativa de US$84 millones y una pérdida neta de US$88 millones en el mismo período. Su CEO, Jeremy Nixon, describió el escenario como “desafiante”, una definición que hoy se extiende a buena parte del sector.

El trasfondo es estructural: hay más barcos que carga disponible. Durante el auge pandémico se ordenó un volumen récord de nuevos buques, y ahora esa capacidad adicional ingresa a un mercado con tarifas en retroceso.

Las tarifas spot continúan debilitándose en la antesala del Año Nuevo chino, mientras los cargadores presionan para volver a rutas más cortas y eficientes. Las navieras, por su parte, deberán intensificar medidas como el slow steaming y la inmovilización temporal de buques para intentar equilibrar oferta y demanda.

El “reset estructural” según los analistas

Firmas especializadas como Freightos y Drewry coinciden en el diagnóstico: el transporte de contenedores se encamina hacia un ciclo bajista con presión directa sobre ingresos y rentabilidad.

Drewry, en su Financial Health Check 2026, advierte que la industria se aproxima a un “reset estructural”:

Las tarifas regresan a niveles más cercanos al promedio histórico.

Los beneficios extraordinarios de la pandemia desaparecen.

El enorme libro de pedidos de nuevos buques comienza a materializarse.

La recomendación es clara: dejar atrás la mentalidad de boom y adoptar una gestión financiera y operativa mucho más estricta.

Suez: la variable crítica para 2026

Una de las grandes incógnitas es el eventual retorno masivo al tránsito por el Canal de Suez. Según la consultora Xeneta, ello podría liberar entre 6% y 8% de la capacidad global, al acortar distancias y tiempos de navegación.

Paradójicamente, esa mayor eficiencia podría agravar la sobrecapacidad si no se gestiona con disciplina. Más eficiencia implica más oferta disponible en un mercado que ya muestra señales de saturación.

Maersk lo reconoce en sus proyecciones: para 2026 estima un EBIT que podría oscilar entre una pérdida de US$1.500 millones y una ganancia de US$1.000 millones, un rango inusualmente amplio que refleja la incertidumbre sobre la reapertura del Mar Rojo y la evolución de la demanda global.

Un nuevo ciclo, reglas más duras

El negocio del transporte de contenedores entra en una fase más competitiva y austera. Las navieras con balances sólidos parten con ventaja, pero el tamaño ya no es suficiente.

Las claves del nuevo ciclo serán:

Disciplina de capital.

Control estricto de costos.

Gestión fina de flota.

Flexibilidad operativa frente a cambios geopolíticos.

Para Maersk y sus competidores, el desafío ya no es capturar un auge excepcional, sino adaptarse a un mercado donde la normalidad implica márgenes más bajos y decisiones estratégicas más exigentes.

El ciclo dorado quedó atrás. Ahora comienza una etapa en la que sobrevivir con eficiencia será tan importante como haber crecido durante el boom.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMAS NOTICIASDESTACADAS
Recomendadas para ti