El proyecto ferroviario que conectará Asunción y Luque apunta a estar operativo para el Mundial 2030. Con una inversión estimada de USD 450 millones, el sistema eléctrico busca optimizar los desplazamientos, reducir los tiempos de viaje y fortalecer la conectividad dentro de la cadena de transporte del área metropolitana.
El desarrollo de una infraestructura ferroviaria moderna comienza a tomar forma dentro de la agenda de conectividad del Paraguay. El proyecto del Tren de Cercanías, que contempla un corredor entre Asunción y Luque, prevé iniciar sus obras preliminares durante el primer semestre de 2027, con trabajos orientados a la liberación de la franja de dominio y otras intervenciones necesarias para avanzar hacia la construcción del sistema.
Amílcar Guillén, director de Proyectos Estratégicos del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), confirmó que estas tareas forman parte del cronograma de implementación del proyecto y aclaró que corresponden a la fase inicial, previa a las obras de mayor envergadura.
La firma del contrato está prevista para finales de 2026, mientras que la adjudicación de la empresa o consorcio responsable del diseño y la construcción de la infraestructura constituye uno de los principales hitos pendientes. Según Guillén, el objetivo es avanzar con la selección de la firma encargada de ejecutar el proyecto y habilitar las siguientes etapas del desarrollo ferroviario.

Infraestructura ferroviaria para una movilidad más eficiente
La primera etapa del Tren de Cercanías contempla un trazado de aproximadamente 18 kilómetros de vía doble entre Asunción y Luque, con 11 estaciones. La inversión proyectada asciende a USD 450 millones y el sistema podría beneficiar a unos 40.000 pasajeros.
Desde una perspectiva logística, la incorporación de un medio ferroviario eléctrico representa una oportunidad para diversificar las alternativas de transporte de pasajeros y mejorar la articulación de los desplazamientos cotidianos dentro del área metropolitana.
La iniciativa apunta a reducir hasta un 40 % los tiempos de viaje, además de ofrecer mayor previsibilidad en los traslados, disminuir la contaminación asociada al transporte y reducir los niveles de ruido.
La previsibilidad de los desplazamientos constituye un factor relevante para la dinámica económica metropolitana, ya que una movilidad más eficiente puede contribuir a mejorar el acceso a los centros de trabajo, servicios y actividades productivas.
Las obras tempranas también podrían contemplar la construcción de pequeñas estaciones, de acuerdo con las necesidades que se definan durante el desarrollo técnico del proyecto.
Conexión con el Puerto de Asunción y proyección logística
Uno de los aspectos que podría ampliar el alcance del Tren de Cercanías es la eventual extensión del trazado hasta el Puerto de Asunción, una posibilidad planteada a pedido del presidente de la República, Santiago Peña, y de la primera dama.
De concretarse, esta alternativa incorporaría un punto de conexión adicional entre el sistema ferroviario y un espacio estratégico de la infraestructura de transporte de la capital.
Para la cadena logística paraguaya, la integración entre los distintos modos de transporte constituye un elemento central para mejorar la conectividad territorial. En ese contexto, una eventual llegada al puerto abriría la posibilidad de analizar una mayor articulación entre el transporte ferroviario, la movilidad urbana y la infraestructura fluvial.
No obstante, esta extensión forma parte de las posibilidades planteadas y no debe confundirse con el alcance confirmado de la primera etapa, que comprende el corredor Asunción-Luque.
Un sistema eléctrico con horizonte en 2030
El proyecto busca completar el circuito entre Asunción y Luque para el año 2030, coincidiendo con el horizonte del Mundial de Fútbol que organizarán Paraguay, Argentina y Uruguay junto con otros países anfitriones.
La incorporación de un sistema ferroviario 100 % eléctrico apunta a modernizar la infraestructura de transporte de pasajeros mediante una alternativa de menor impacto ambiental, con operaciones más silenciosas y una planificación de los viajes más previsible.
Una vez completados los procesos técnicos y administrativos, se estima que el sistema podría entrar en funcionamiento en un plazo cercano a los 36 meses, sujeto al avance de las etapas contractuales y constructivas.
En cuanto a la gestión, la concesión tendrá una duración de 30 años y estará a cargo de Etihad Rail, junto con Ferrocarriles del Paraguay S.A. (FEPASA) como operador nacional, según el esquema informado para el proyecto.
Empleo e inversión en infraestructura
Además de su impacto sobre la movilidad, la implementación del Tren de Cercanías proyecta un efecto significativo sobre el empleo y la actividad económica vinculada a la construcción.
Las estimaciones contemplan la generación de alrededor de 20.000 puestos de trabajo durante la etapa de implementación y unos 500 empleos directos permanentes durante la operación del sistema.
La ejecución de una obra de esta magnitud también movilizará actividades asociadas al diseño, la construcción, la provisión de equipamientos, la instalación de sistemas eléctricos y ferroviarios y los servicios técnicos especializados.
Estos componentes sitúan al proyecto dentro de los planes de modernización de la infraestructura nacional, con potencial para dinamizar proveedores y capacidades vinculadas al desarrollo ferroviario.
Marco contractual y responsabilidades institucionales
El esquema legal habilita al MOPC y a FEPASA a celebrar acuerdos de gobierno a gobierno con otros gobiernos, personas o entidades designadas, con el propósito de viabilizar la implementación del proyecto.
Los acuerdos pueden abarcar aspectos esenciales para la ejecución, como el equilibrio económico del contrato, la distribución de riesgos, los supuestos de fuerza mayor, los cambios normativos, los mecanismos de compensación y reequilibrio contractual, la fiscalización, la supervisión y los procedimientos de resolución de controversias.
El artículo 25 de la normativa establece que el MOPC tendrá a su cargo la administración del contrato y la implementación del proyecto. Por su parte, el artículo 26 asigna al Ministerio de Economía y Finanzas la responsabilidad de velar por la inclusión anual, en el presupuesto, de los recursos necesarios para financiarlo.
La definición de estas responsabilidades resulta determinante para sostener la continuidad financiera y administrativa de una infraestructura que requiere planificación de largo plazo.
Un nuevo componente para la conectividad paraguaya
El Tren de Cercanías representa una apuesta por ampliar las alternativas de movilidad en el área metropolitana y avanzar hacia un esquema de transporte más diversificado.
Su desarrollo, junto con la eventual conexión con el Puerto de Asunción, abre una discusión más amplia sobre la planificación integrada de la infraestructura y la complementariedad entre los distintos modos de transporte.
Con las primeras intervenciones previstas para 2027 y la meta de completar el corredor para 2030, el desafío estará en convertir el cronograma previsto en avances concretos, garantizando la ejecución de las obras, la coordinación institucional y la sostenibilidad operativa del sistema.






