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Los buques de bandera Paraguaya pueden navegar en aguas jurisdiccionales argentinas, en las zonas que establece el Tratado de Navegación, conducidos por sus propios prácticos o baqueanos

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La sistemática retención de Buques autopropulsados de Bandera Paraguaya en aguas jurisdiccionales argentinas, que prohíbe de forma arbitraria la prosecución de navegación hasta tanto embarquen tripulantes con la categoría de Prácticos de nacionalidad argentina, ha generado importantes pérdidas económicas a varias empresas navieras afectadas por la irregular situación.

Las autoridades Argentinas deniegan el pedido de exoneración prevista en las normas positivas alegando que la exigencia del Practico para navegación en aguas jurisdiccionales Argentinas se desprende del principio de reciprocidad invocando el Tratado Bilateral entre Argentina y Paraguay, mencionan además  que si a un buque de bandera  Argentina que supera los 120 metros de eslora y/o los 20 pies de calado y navega en la “Zona de Practicaje Obligatorio”, se le exige el embarco de un Practico acorde a lo estipulado en el Reglamento de Practicaje (Art. 6 inc. d.1), corresponde igual tratamiento a un buque de bandera paraguaya    .

El “Tratado de navegación de los Ríos Paraná, Paraguay y de la Plata entre la República Argentina y la República del Paraguay”, suscripto en Buenos Aires, el 23 de enero de 1967, consagra la filosofía de Libertad de la Navegación en su Art. 1 que indica puntualmente: “La navegación por los ríos Paraguay, Paraná y de la Plata dentro de la jurisdicción de ambas altas partes contratantes, es libre para los buques argentinos y paraguayos en igualdad de condiciones. Cada alta parte contratante concederá a los buques nacionales de la otra alta parte contratante el mismo tratamiento que a sus propios buques en todo lo relativo a navegación.”

El Tratado de 1967 ampara a todo tipo de embarcaciones, pues en el Art. 2 se establece que: “A los efectos de lo dispuesto en el artículo anterior se entenderá por buques cualquier tipo de embarcación, con o sin propulsión propia, de cualquier tonelaje y cualquiera fuera su fuerza motriz.”.-

La República Argentina, en 1973 reconoció la vigencia del Tratado de Navegación de 1967 en el cuerpo del Decreto Nº 4.516/73 “Régimen de la Navegación Marítima, Fluvial y Lacustre – REGINAVE”, en el cual ha introducido el Capítulo 4 “De los buques paraguayos en aguas argentinas” de manera a tornar efectivo el principio de Libertad de Navegación para las embarcaciones paraguayas.

En dicho Capítulo y Sección única, se observa el Art. 404.0001 que reza cuanto sigue: “Aplicación: Los buques de bandera paraguaya podrán navegar en aguas jurisdiccionales argentinas, en las zonas que establece el Tratado de Navegación entre la República Argentina y la República del Paraguay, conducidos por sus propios prácticos o baqueanos, en las condiciones que determina el presente capítulo.”.-

Como se lee, el Art. 404.0001 garantiza a las embarcaciones paraguayas la posibilidad de ser conducidas por intermedio de sus propios prácticos o baqueanos, condicionando esta garantía al cumplimiento de ciertos requisitos taxativos – y no meramente enunciativos – que se encuentran contenidos en el Art. 404.0004 del mismo Capítulo y cuerpo legal, los cuales han sido cumplidos in totum por la tripulación contratada por las firmas representadas.

A pesar de lo dispuesto en la normativa anteriormente citada, la Prefectura Naval Argentina impone la exigencia de embarco de Práctico Argentino invocando el Decreto Nº 2.694/91 “Reglamento de los servicios de Practicaje y Pilotaje para los ríos, puertos, pasos y canales de la República Argentina”, específicamente el Art. 3º que reza: “Se declaran zonas de practicaje y pilotaje obligatorio: a) Rio de la Plata; b) Río Paraná ”.

Los Artículos 5 y 6 del mencionado decreto 2694/91 que establecen: Art. 5: “Todo buque Argentino o extranjero, mientras navegue en las Zonas de practicaje o pilotaje obligatorio debe llevar práctico a bordo con las exenciones que se detallan en el Artículo 6º.”; y el Art. 6 por su parte menciona que: “Quedan exentos de la obligatoriedad de llevar Práctico en: e) En cualquier zona de practicaje y pilotaje: 2) Los buques y dragas de bandera extranjera que de acuerdo con los tratados internacionales puedan navegar sin práctico o con práctico extranjero, como así también las dragas, ganguiles y balizadores Argentinos, cualquiera sea la extensión de su eslora y calado.”.-

Estos últimos artículos nos retornan a la filosofía de LIBRE NAVEGACIÓN consagrada en el Tratado de Navegación de 1967, que a la fecha se encuentra en plena vigencia para las Altas Partes Contratantes, y que debe ser observado, respetado y cumplido DE BUENA FE por ambas Repúblicas.

Es necesario mencionar en tal sentido, lo dispuesto en la Convención de Viena “Sobre el derecho de los tratados” del 23 de mayo de 1969,específicamente en los puntos siguientes: (26): “Pacta sunt servanda: Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe”.; (27): “El derecho interno y la observancia de los tratados: Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado.-“.-

Con el esquema detallado en los párrafos precedentes, claramente y sin temor a equívocos podemos afirmar que las embarcaciones paraguayas pueden navegar en aguas jurisdiccionales argentinas conducidas por sus propios Prácticos y Baqueanos, pues el Tratado de 1967 y los Decretos Nros. 4516/73 y 2694/91 amparan este derecho.

La claridad del derecho positivo en lo relativo a la tripulación de embarcaciones paraguayas en aguas jurisdiccionales argentinas, nos permite colegir que pueden ser conducidas por sus propios tripulantes, pero no obstante, la Prefectura Naval Argentina a la hora de aplicar el derecho omite los artículos que exoneran la utilización de Prácticos de nacionalidad argentina y habilita a Prácticos extranjeros, aplicando un artículo que versa sobre dimensiones de Eslora y Calado, que nada tiene que ver a la hora de tratar la exoneración.-

 Interpretación de Autoridades Argentinas Las autoridades administrativas argentinas sostienen que la obligación de la navegación de los buques de bandera paraguaya de mas de 120 mts de eslora radica en lo dispuesto en el art. 6 inc d) apratado 1 que dispone que:

En Zona de los ríos Paraná y Uruguay Los buques argentinos cuando tengan hasta CIENTO VEINTE (120) metros de eslora y cuyo calado no exceda de SEIS METROS CON DIEZ CENTIMETROS (6,10) o VEINT17 (20) pies.

En particular la Prefectura Naval Argentina sostuvo que:

“Al respecto, se deja constancia que la exigencia del Práctico se desprende del principio de reciprocidad invocando el Tratado Bilateral entre nuestro país y la República del Paraguay, razón por la cual si a un buque de nuestra bandera que supera los 120 metros de eslora y/o los 120 pies de calado y navega en la “Zona de Practicaje Obligatorio”, se le exige el embarco de un Practico acorde a lo estipulado en el Reglamento de Practicaje (Art. 6 inc. d.1), corresponde igual tratamiento a un buque de bandera paraguaya”.-

  • Igualdad de Condiciones

La República Argentina alega que la obligatoriedad de embarco de prácticos argentinos en embarcaciones paraguayas se debe a que como son exigencias para la bandera argentina lo debe ser para la paraguaya, en virtud a la igualdad de condiciones que pregona el Tratado de 1967.-

La excepción a la igualdad de condiciones proviene del propio consentimiento de los estados otorgado en el establecimiento de los convenios o tratados y en el caso particular, la República Argentina ha prestado su consentimiento a que las embarcaciones paraguayas puedan navegar sus aguas jurisdiccionales conducidas por sus propios prácticos y baqueanos.-

Lo anteriormente dicho, se ve reflejado en su propia norma interna, pues el Decreto Nº 2.694/91 “Reglamento de los servicios de Practicaje y Pilotaje para los ríos, puertos, pasos y canales de la República Argentina” prevé la excepción en su Art. 6º que dispone que : “Quedan exentos de la obligatoriedad de llevar Práctico en: e) En cualquier zona de practicaje y pilotaje:  2) Los buques y dragas de bandera extranjera que de acuerdo con los tratados internacionales puedan navegar sin práctico o con práctico extranjero,..”.-

En reciprocidad, la República del Paraguay, en aguas jurisdiccionales, no exige a embarcaciones de bandera argentina el embarco de prácticos de nacionalidad paraguaya, por lo que el respeto a la soberanía del país y el cumplimiento de los Tratados debe ser exigida por intermedio de la Cancillería Nacional a la República Argentina para que la filosofía de la libertad de navegación pueda ser una realidad entre los dos países.-

Ahora bien, si no existen impedimentos para que embarcaciones de bandera argentina sean conducidas por sus propios tripulantes en aguas jurisdiccionales paraguayas, no existe justificación alguna para que embarcaciones de bandera paraguaya no puedan navegar libremente con prácticos de nacionalidad paraguaya en aguas jurisdiccionales argentinas. La igualdad de condiciones se ve reflejada en la norma pero no en la práctica.-

A pesar de la claridad de las normas citadas, por un elemental sentido de responsabilidad y de reciprocidad, Argentina tiene la obligación de respetar los principios de los Tratados de Navegación, otorgando el mismo tratamiento a las embarcaciones paraguayas, aplicando correctamente las excepciones contenidas en su propia legislación.-

 

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