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Grave crisis en la dirección de marina mercante pone en riesgo la continuidad en la bandera a más del 60% de la flota dedicadas al transporte de cereal

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Remolcadores con barcazas Navegando en el río Paraguay

La intervenida dirección general de marina mercante nacional se encuentra en una situación de grave crisis debido a la falta de toma de decisiones, a la falta de firmantes, a los procesos inconclusos dentro de trámites de renovaciones de documentos a embarcaciones nacionales y, a irregularidades dentro del proceso de intervención.

La gravedad de la situación es tal que varios armadores que no están obteniendo respuestas a los procesos documentarios que otorguen la continuidad en la bandera local, están preocupados por la situación y no descartan migrar a otras banderas donde la institucionalidad les permita operar.

Existen en el entorno de la Marina Mercante Nacional varias irregularidades dentro de la misma administración y la propia intervención que inicio el pasado 8 de febrero y que se extenderá hasta el próximo 9 de Mayo.

La Dra. Farah Aguirre, fue nombrada como Interventora de la Marina Mercante Nacional por parte del MOPC, sin ser funcionaria del Ministerio de Obras Publicas, la misma llamativamente había sido contratada por la consultora internacional IDOM Ingeniería y Consultoría S.A. – Agencia Chile a través del llamado a licitación MOPC N° 94/2016 – ID N° 316062, que brinda servicios al Ministerio de Obras Publicas y Comunicaciones para trabajos específicos como Asistencia técnica en gerenciamiento para la ejecución de los proyectos, Asistencia en aseguramiento y control de la ejecución de los proyectos estratégicos, Asistencia para la coordinación del proceso de expropiaciones,   Asistencia para el programa de fortalecimiento e innovación.

La contratación de la Dra. Farah Aguirre fue una suerte de maquillaje para ubicarla como interventora en la dirección de Marina Mercante Nacional y que a su vez asuma el cargo de directora ya que con la figura de la intervención tenía facultad plena de ejercer el cargo mientras dure el proceso, sin embargo al no ser funcionaria del estado no podía firmar para validar los documentos de matriculación, o procesos que se requieran dentro de los tramites que realizan las empresas transportistas navieras, puertos, importadores, exportadores entre otros, por lo que rápidamente se buscó una salida a tal irregularidad creando la figura de Administrador de la Marina Mercante, cargo que ocupa actualmente el  propio Viceministro de Transporte Pedro Britos, pero que tampoco se encuentra habilitado para poder firmar, a pesar que el mismo aseguró a Paraguay Fluvial que dentro del organigrama de la institución, quien se encuentra actualmente tomando las decisiones de forma interina es el propio viceministro de transportes, sin entorpecer las funciones de la interventora, cuidando que la Marina Mercante siga funcionando con total normalidad, tratando de dar mayor celeridad a todos los requerimientos y documentaciones.

Farah Aguirre renunció a la Consultora Chilena IDOM pero no fue contratada por el MOPC hecho que por defecto le impide seguir como interventora y devolviendo el cargo al cuestionado Capitán Osvaldo López.

Todas estas irregularidades que vive la marina mercante nacional de la emblemática “tercera mayor flota fluvial de embarcaciones a nivel mundial” ha generado una lluvia de quejas por parte de los armadores que ansiosos esperan soluciones a sus reclamos y poder embanderar sus embarcaciones o renovar los mismos cuyas habilitaciones estan muy próximos a vencer, han realizado y cumplido con todos los procedimientos y no han obtenido respuestas debido a que en la práctica, ni la interventora Farah Aguirre ni el Viceministro Pedro David Britos están facultados para poder firmar los documentos que habiliten a las embarcaciones a seguir navegando con la bandera nacional y el Capitán Osvaldo López oficialmente no se encuentra ejerciendo el cargo.

Esta situación podría llevar a una masiva migración de alrededor del 60% de embarcaciones con arboladura nacional a otras de la región como la boliviana, argentina, brasilera o uruguaya lo que pone en grave riesgo a su vez a la economía del país, a la mano de obra local, la industria de la construcción naval y futuras inversiones en el país.

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